Si hay algo que tienes que hacer en Viena, además de perderte entre sus calles elegantes y dejarte llevar por la música clásica, es probar la comida típica de Viena.
La gastronomía vienesa no solo es contundente y deliciosa, sino que también tiene siglos de historia detrás. Influenciada por el extenso Imperio Austrohúngaro, la cocina de Viena es un crisol de sabores donde se mezclan tradiciones alemanas, húngaras, bohemias e incluso italianas.
Pero no todo es comer. Aquí te dejo la guía con 14 cosas que ver en Viena en dos días. Ya sabes, por eso de pasear para bajar la comida 😅
Así que, si te gusta comer bien y eres de las que, como yo, viaja en busca de las bondades de la gastronomía local, sigue leyendo porque aquí te contamos cuáles son los platos más típicos de Viena, su origen y, por supuesto, los mejores restaurantes donde probarlos.
Un paseo por la historia culinaria de Viena
La gastronomía de Viena es un reflejo de su pasado imperial, un testimonio de la mezcla de culturas y tradiciones culinarias que se dieron cita en la capital del antiguo Imperio Austrohúngaro. Desde la refinada cocina de la corte hasta los platos más sencillos de las tabernas locales, la comida vienesa ha evolucionado a lo largo de los siglos sin perder su esencia.
Los chefs de la corte de los Habsburgo importaron ingredientes y técnicas de distintos rincones del imperio, fusionando sabores de Hungría, Bohemia e Italia en creaciones que aún hoy siguen vigentes. Al mismo tiempo, la gente común desarrollaba sus propias versiones de estas recetas con ingredientes accesibles, dando lugar a platos reconfortantes que se han mantenido en la tradición popular.

Hoy en día, Viena sigue conservando esa dualidad gastronómica. Los cafés históricos, donde se reunían intelectuales y artistas, continúan sirviendo postres clásicos en ambientes que evocan otra época. Las tabernas locales y los mercados ofrecen versiones más rústicas y asequibles de los mismos platos que una vez se sirvieron en los grandes salones imperiales.
Comer en Viena es, en definitiva, viajar en el tiempo y saborear su historia y su cultura en cada bocado.
Los clásicos de la cocina vienesa
La cocina vienesa tiene una gran variedad de platos que han resistido el paso del tiempo y siguen siendo los favoritos tanto de locales como de visitantes. Muchos de estos platos nacieron en la corte imperial y poco a poco fueron ganando popularidad en los hogares y restaurantes de la ciudad.
A continuación, te presentamos los imprescindibles que no puedes dejar de probar si visitas Viena.
1. El famoso Wiener Schnitzel:
El Wiener Schnitzel es, sin duda, el plato más representativo de la gastronomía vienesa. Se trata de un filete de ternera que se empana con harina, huevo y pan rallado, para luego ser frito en mantequilla clarificada o aceite hasta obtener una textura crujiente y dorada.

Su origen se remonta al siglo XIX y, aunque algunas teorías sugieren que proviene de la milanesa italiana, su versión austriaca ha adquirido identidad propia. Para disfrutarlo al máximo, se sirve acompañado de ensalada de patatas con cebolla y vinagre o con papas al perejil y una rodaja de limón para realzar su sabor.
¿Dónde probarlo?
- Gasthaus Pöschl: Un local pequeño pero auténtico donde sirven un excelente Wiener Schnitzel.
- Plachutta Wollzeile: Conocido por su exquisito Tafelspitz, también ofrece un delicioso Schnitzel en su menú.
- Café Landtmann: Un clásico en Viena donde el Schnitzel se sirve con un toque elegante.
2. El guiso Tafelspitz:
Considerado un plato de la aristocracia austriaca, el Tafelspitz es un guiso de ternera cocido a fuego lento en un caldo aromático con zanahorias, puerros y apio. La carne se cocina hasta alcanzar una textura tan tierna que prácticamente se deshace en la boca.

Lo que distingue a este plato es su acompañamiento: suele servirse con una salsa de manzana con rábano picante, espinacas cremosas y patatas cocidas. En su época, era una de las comidas predilectas del emperador Francisco José, lo que ayudó a popularizarlo entre la nobleza y la burguesía vienesa.
¿Dónde probarlo?
- Plachutta Wollzeile: Este restaurante es famoso por su Tafelspitz, una receta clásica vienesa que no te puedes perder.
- Gasthaus zur Oper: También sirve un delicioso Tafelspitz en un ambiente más relajado.
3. El Gulasch Vienés:
Aunque su origen se encuentra en Hungría, la versión vienesa del gulasch ha evolucionado con características propias. Este guiso espeso y especiado se elabora con carne de res, cebolla, pimentón y otras especias que se cocinan lentamente hasta lograr un sabor intenso y reconfortante.
A diferencia de la receta húngara, la vienesa tiende a ser más densa y menos líquida. Se suele servir con pan rústico o con Knödel, unas bolas de pan que absorben perfectamente la salsa, convirtiéndolo en un plato ideal para los días fríos.
¿Dónde probarlo?
- Augustinerkeller: En este restaurante ubicado en una antigua bodega, puedes disfrutar de un Gulasch vienés delicioso acompañado de pan casero.
- Gasthaus zur Eisernen Zeit: En el Naschmarkt, este restaurante es conocido por su versión local del Gulasch.
4. El famoso Apfelstrudel:
El Apfelstrudel es uno de los postres más queridos en Austria y un símbolo de su repostería. Su masa extremadamente fina y crujiente envuelve un relleno de manzana troceada, canela, pasas y azúcar, que al hornearse desprende un aroma irresistible.

Su receta se remonta al siglo XVII y se cree que está inspirada en los dulces de origen turco, como el baklava, que llegaron a Austria a través de las rutas comerciales con el Imperio Otomano. Tradicionalmente, se sirve caliente acompañado de crema batida o helado de vainilla, convirtiéndolo en una delicia imprescindible para los amantes del dulce.
¿Dónde probarlo?
- Café Demel: Un lugar mítico para probar Apfelstrudel, tradicionalmente servido con crema batida.
- Café Sacher: Este café es otro sitio emblemático de Viena donde disfrutar de un Apfelstrudel con un buen café.
5. La Sachertorte:
La Sachertorte es, sin duda, la tarta más famosa de Viena y un emblema de su repostería. Creada en 1832 por el joven aprendiz de pastelería Franz Sacher, su receta se ha mantenido como un secreto bien guardado.
Se compone de un bizcocho de chocolate denso y esponjoso, relleno con una fina capa de mermelada de albaricoque y cubierto con un glaseado de chocolate brillante.

Su sabor es intenso y elegante, y se sirve tradicionalmente con nata sin azúcar para equilibrar su dulzura. Hoy en día, hay una famosa disputa entre el Hotel Sacher y la pastelería Demel sobre quién ofrece la versión auténtica de esta tarta, así que puedes acercarte a ambos lugares a probarla.
¿Dónde probarlo?
- Hotel Sacher: Es el lugar más famoso para probar la Sachertorte original.
- Café Demel: También compite con el Hotel Sacher por la mejor versión de este postre.
6. El postre Kaiserschmarrn:
Este postre vienés es una mezcla entre una crepe y un soufflé, caracterizado por su textura esponjosa y su preparación caramelizada. El Kaiserschmarrn se elabora con una masa ligera de huevo, harina, leche y azúcar, que se cocina en una sartén hasta dorarse y luego se rompe en pedazos irregulares antes de servirse.

Se acompaña tradicionalmente con compota de ciruela o manzana, y su origen está vinculado al emperador Francisco José, quien era un gran amante de los dulces y solía pedirlo con frecuencia. Su combinación de sabor y textura lo convierte en un postre perfecto para cualquier momento del día.
¿Dónde probarlo?
- Café Sperl: Un clásico café vienés donde disfrutar de un delicioso Kaiserschmarrn.
- Gasthaus Pöschl: Además de su Schnitzel, ofrecen un excelente Kaiserschmarrn.
7. Wienerspätzle:
El Wienerspätzle es una variante vienesa de la tradicional pasta alemana Spätzle. Se trata de una masa de huevo, harina y agua que se hierve en agua hasta obtener fideos cortos y gruesos. El plato es conocido por su textura suave y esponjosa, lo que lo hace reconfortante y perfecto como acompañante.
En Viena, se sirve principalmente con una rica salsa de queso, a menudo acompañada de cebollas caramelizadas o hierbas frescas que aportan un toque extra de sabor. A veces se puede ver también acompañado de carne, como el Wiener Schnitzel o algún guiso tradicional, convirtiéndose en un plato completo y sabroso.
¿Dónde probarlo?
- Gasthaus zur Eisernen Zeit: Un lugar que ofrece esta pasta casera acompañada de sus platos típicos.
- Gasthaus Pöschl: Además de su Wiener Schnitzel, el Wienerspätzle es un buen acompañante para disfrutar aquí.
8. Böhmische Knödel (Bolas de pan bohemias):
Las Böhmische Knödel son bolas de pan originarias de la región de Bohemia, hoy parte de la República Checa, que se han convertido en un acompañante común en la gastronomía vienesa. Estas bolas están hechas de pan rallado, huevo y especias, lo que les da una textura suave y esponjosa.
Se sirven principalmente con carnes y guisos, como el Tafelspitz o el Schweinebraten (cerdo asado), ya que su capacidad para absorber las salsas las convierte en el acompañante perfecto para estos platos. Aunque originariamente eran un alimento sencillo, hoy en día son un clásico en muchas mesas vienesas.
¿Dónde probarlo?
- Gasthaus zur Oper: Perfecto para disfrutar de este acompañante con el Tafelspitz.
- Gasthaus Pöschl: Además de otros platos típicos, aquí puedes probar unas Böhmische Knödel acompañando un guiso o carne.
Restaurantes donde probar la comida típica de Viena:
Probar la gastronomía vienesa no solo es una experiencia deliciosa, sino también una forma de sumergirse en la historia y la cultura de la ciudad. Desde restaurantes históricos que han servido a la realeza hasta tabernas acogedoras frecuentadas por locales, Viena ofrece una gran variedad de lugares donde degustar sus platos más icónicos.
Aquí te dejo dos listas diferenciadas para encontrar la mejor experiencia gastronómica según tu presupuesto. Desde los lugares más emblemáticos hasta opciones más económicas y alternativas para no dejarte toda la cartera mientras llenas el estómago.
Lugares emblemáticos para probar la gastronomía vienesa:
Si buscas una experiencia auténtica y tradicional, estos son algunos de los restaurantes más emblemáticos de Viena:
- Gasthaus Pöschl: Un local pequeño pero auténtico donde sirven un excelente Wiener Schnitzel y otras especialidades vienesas.
- Gasthaus zur Oper: Ideal para degustar platos tradicionales en un ambiente elegante y acogedor.
- Griechenbeisl: Uno de los restaurantes más antiguos de Viena, con una carta llena de recetas tradicionales.
- Plachutta Wollzeile: Conocido por su exquisito Tafelspitz, un clásico vienés.
- Heuriger 10er Marie: Si quieres una experiencia más rústica, este Heuriger es perfecto para disfrutar de comida típica acompañada de vinos locales.
- Augustinerkeller: Ubicado en una antigua bodega de monjes agustinos, es un lugar perfecto para disfrutar de un buen gulasch o un Tafelspitz.
- Café Sperl: Además de su Kaiserschmarrn, es un lugar perfecto para vivir la auténtica experiencia de un café vienés.
Opciones económicas y alternativas:
Si quieres probar la comida vienesa sin gastar demasiado, aquí tienes algunas opciones asequibles y locales:
- Gasthaus zur Eisernen Zeit: Ubicado en el Naschmarkt, este lugar es perfecto para probar platos vieneses a precios razonables.
- Der Wiener Deewan: Un restaurante de comida pakistaní-austriaca con un sistema de pago voluntario. Tú decides cuánto pagar.
- Schachtelwirt: Ofrece comida vienesa tradicional en cajas para llevar, con ingredientes de alta calidad y precios asequibles.
- Centimeter: Un sitio popular entre locales, con porciones generosas y precios amigables.
- Naschmarkt: Un mercado vibrante con una gran variedad de puestos donde puedes probar desde comida tradicional vienesa hasta opciones internacionales.
Así que ya sabes, la comida típica de Viena es mucho más que Schnitzels y tartas de chocolate. Es una cocina con historia, llena de influencias y sabores que han sobrevivido al paso del tiempo.
Tanto si buscas una experiencia gastronómica de lujo como si prefieres opciones más asequibles, Viena tiene algo para todos los paladares. Así que cuando visites la ciudad, no dudes en lanzarte a probar sus delicias, porque comer en Viena es, sin duda, una experiencia inolvidable. ¡Buen provecho!


