Historia de una deportación | 1º parte

Como ya sabéis, la primera semana de octubre salí en post de mi nuevo viaje largo a San Francisco como primer destino. Pero como os conté en Facebook, mi viaje largo se vio frustrado cuando me deportaron en los Estados Unidos. Muchas y muchos me habéis preguntado el por qué, que fue lo que pasó. Por eso hoy os traigo la primera parte de la que fue mi deportación.

historia de una deportación de los Estados Unidos

Antes de empezar la historia, quiero aprovechar para agradecer a todas y a todos los que desde la Fanpage de Lápiz Nómada me mandasteis mensajes de apoyo en cuanto me devolvieron el teléfono y os lo conté. Lo cierto es que me emocionó hasta las lágrimas la cantidad de mensajes de ánimo y el apoyo y la buena onda que me demostrasteis.

En ese momento de bajón y frustración fue como un chute de energía, el saber que no estoy sola y que este mundo a veces nauseabundo está también lleno de color, de gente linda. Que somos humanos y aún lo demostramos.

Así que quería daros las gracias, a todas y todos los que dejasteis un comentario, a los que me mandasteis un privado, a quien se ofreció a alojarme en Barcelona, a quien me pasó contactos en Barcelona y a quien incluso se ofreció a pagarme un hostel o una ducha en casa de necesidad. Esos gestos emocionan y no se olvidan, así que gracias, de verdad. 

Historia de una deportación | 1ª parte


Es lunes. Termino de revisar la mochila y cerrarla a presión. Pesa más de lo que debería pesar pero planeo ir abandonando alguna de la ropa para el frío por el camino. Como siempre voy con el tiempo justo, con esa angustia agobio emoción que me hace ir como pollo sin cabeza de arriba a abajo por las escaleras, revisando todo una y otra vez y últimando los últimos detalles en el último segundo. Porque es el último por un largo rato, por un largo tiempo. De nuevo me voy sin saber cuando volveré. Esta vez no ha habido mucho drama ni tampoco muchas despedidas. De alguna forma los demás y yo misma hemos entendido que viajar es parte de mi rutina e igual que hoy me voy algún día volveré.

California, México, Argentina y Australia, ese es el plan. Aún no sé si haga una breve parada en España antes de viajar a Australia o si vaya de seguido, sin pasar por la casilla de salida. Le pongo la funda naranja para la lluvia a la mochila para evitar que se ensucie o se enganche en los sucesivos aviones que voy a tomar en el largo viaje que tengo por delante. 32 horas hasta llegar a San Francisco. 14 horas de escala en el aeropuerto de Islandia donde además, he leído en Internet que no te dejan dormir. Veremos cómo me las arreglo y cómo me va.

Es la hora, me quedan 15 minutos antes de tener que salir rumbo al aeropuerto. Bajo a la cocina a preparar un par de sandwiches para el camino pero mi madre que ha venido estos días para despedirse ya se me ha adelantado. Cuando llego termina de cocinar una tortilla. Aprovecho para despedirme de mi abuela, a la que no le gustan las despedidas ni los dramas y casi que con una cachetada en el culo me despide diciendo que vuelva pronto, eso sí, y que me cuide. Meto los bocadillos en una bolsa y junto con la ayuda de mi padre llevo las dos mochilas al coche. Emprendemos rumbo al aeropuerto de Bilbao. Llego bien de tiempo.

Me despido de mis padres en la cola para facturar. Ambos aguantan bien el tipo pero en cuanto se alejan un par de metros tras los abrazos veo que mi madre rompe a llorar y sigue despidiéndome con las manos y dando saltos hasta que nos perdemos de vista. A mí me inunda la tristeza al verla llorar, nunca son fáciles las despedidas, pero toca irse de nuevo, así es la vida. Termino de facturar la maleta y voy rumbo a la tienda, a comprar el libro más gordo que sea capaz de encontrar para todas las horas de viaje que tengo por delante. Libro en mano me dirijo al control y luego a la sala de embarque. Me toca ventana y veo el avión aterrizar.

Llego a Barcelona a las 11 de la noche. Aún me quedan dos horas para el siguiente avión. Cambio de terminal y me dejo el libro en unos de los carros. Como tengo tiempo vuelvo a coger el autobús rumbo a la terminal 1 para tratar de recuperarlo, sin éxito. A esta hora todas las tiendas están cerradas así que me quedo sin lectura para el camino mientras maldigo.

✏︎ Llegando a Islandia:


Despegamos. 5 horas por delante hasta llegar a Islandia. Viajamos de noche y consigo dormir unas tres horas. Llegamos a Islandia por la mañana y como he leído que en el aeropuerto no se puede dormir me acomodo en un banco, ahí justo donde se recogen las maletas, antes de salir. Ahí duermo hasta las 11, luego otra hora más. Sé que en cuando salga no volveré a tener la oportunidad. Efectivamente, en cuanto salgo más tarde veo que es un aeropuerto pequeño, que los bancos tienes todos reposabrazos para que no te puedas tirar a lo largo y que además de los carteles que prohiben dormir no hay lugar que invite a hacerlo.

Tengo muchas horas por delante y me siento ya sucia, sudada, pegada, así que con el carro y las maletas me dirijo al amplio baño de minusválidos donde improvisadamente y un poco de mala manera me doy una «ducha» en el bidé. Luego me dirijo en busca de un café y con él en mano salgo a fumar un cigarrillo y grabar un video en vivo para la fanpage.

El resto de horas las dedico a descargar películas para el resto del trayecto y a trabajar en el post de Nápoles. Finalmente a las 18:00 de la tarde puedo ir a facturar la maleta y prepararme ya para en un rato embarcar. A pesar de ir con tiempo de sobra me entretengo en la tienda buscando un libro en inglés para el trayecto y me sorprende en altavoz la última llamada para el vuelo a San Francisco así que corro, nuevamente sin libro para darme cuenta de que llego con tiempo de sobra y de que aún hay una larga cola esperando para embarcar.

✏︎ La llegada a San Francisco:


Esta vez me toca pasillo. Me debato entre dormir o no, pero si me duermo llegaré a San Francisco de noche y sin sueño. Para mí es de madrugada y estoy cansada pero a base de tres películas consigo mantenerme despierta todo el camino y llegar finalmente a San Francisco agotada (ojalá hubiera dormido). Al llegar al aeropuerto nos dividen en dos filas. Americanos y extranjeros con ESTA que hayan venido más veces y extranjeros con Visa o ESTA que vengan por primera vez. Me coloco en la primera fila y saco el pasaporte y todos los papeles que ya sé que me van a pedir.

Como siempre al llegar a Estados Unidos la cola es larga y tediosa. Yo estoy cansada. Observo el anuncio de la pantalla, la gente a mi alrededor. Poco a poco la fila avanza y finalmente llego al principio de la fila. Me toca una ventanilla con una oficial. Le doy mi pasaporte. Lo revisa mientras me pregunta a qué vengo a California, cuáles son mis planes de viaje, si he estado antes, con cuánto dinero viajo, a qué me dedico, dónde me voy a quedar y cuánto tiempo planeo estar.

Le contesto que vengo de viaje, por turismo. Que tengo un blog de viajes y me dedico a escribir sobre mis viajes. Que tengo una reserva de hostal, que planeo estar una semana en San Francisco y luego bajar rumbo a los Ángeles. Le explico que voy a estar un mes y medio viajando y luego planeo ir a México. Que he estado antes más veces, dos por turismo y otras dos por tránsito, esas en el último año. Me pide la reserva de hostal y el vuelo a México, se lo entrego. Me pregunta si viajo sola, le contesto que sí. Vuelve a preguntarme si siempre viajo así y le contesto que generalmente sí. Finalmente me sella el pasaporte y me desea un buen viaje.

Unos metros más adelante un nuevo oficial me pide el papel blanco con el sello que me acaban de dar, se lo entrego y acto seguido, ya feliz por conseguir haber pasado el arduo control voy en busca de mi mochila, la cual veo desde lejos apoyada en el suelo junto a una de las cintas con su característica funda naranja fosforita. Cojo un carro y pongo la mochila y el resto de pertenencias en él para dirigirme a la puerta, a la salida con la idea de coger un Uber y llegar cansada pero contenta a San Francisco.

✏︎ Cuando por una sonrisa de más me pasan a exhaustiva revisión:


Unas cintas negras cierran la salida directa y reparo en que tengo que volver atrás para pasar nuevamente entre dos oficiales, así que lo hago y me coloco la primera de la fila. Es entonces cuando un chico joven de apariencia un poco hippie que estaba detrás de mí en la primera fila de controles y con el que había cruzado la mirada un par de veces decide saltarse las cintas negras y la cola y pasar todo a través. No puedo evitarlo y me entra la risa. Es en ese momento cuando los dos oficiales al frente me preguntan en inglés si le conozco o viajo con él.

Algo en mí detecta la primera alarma y rápidamente contesto que no, que viajo sola y no le conozco, que simplemente me ha hecho gracia. Llego hasta ellos y les pregunto qué papel es ahora el que les tengo que entregar. Les doy mi pasaporte y el papel azul de aduanas y en lugar de simplemente dejarme pasar como deberían me dicen que me dirija a la mesa que hay a la derecha.

Empiezo a darme cuenta de que algo va mal porque debería estar ya saliendo por la puerta, pero no me impaciento ni angustio, estoy demasiado cansada par ello y además sé que tengo todo en regla. Me recibe un nuevo oficial que me pregunta si soy española y si hablo español. Le contesto que sí y me dice que le hable en español, que le gusta escuchar como suena, así que mezcla del cansancio y de la situación empiezo a contarle cualquier cosa. Que soy de Bilbao, del norte de España. Una zona muy bonita pero en la que en invierno hace mal tiempo y llueve mucho. Él me dice que siga hablando mientras empieza a preguntarme cosas.

Me pregunta a qué me dedico, le digo que tengo un blog. Me dice que cómo se puede vivir de un blog y yo le sigo hablando en español mientras le explico que mis ingresos vienen de distintas fuentes, una parte de posts esponsorizados, otra parte del marketing de afiliados, otra de los blogtrips. Le digo que también escribo para otros medios. Pregunta entonces que cuando fue mi último contrato y yo le contesto que trabajo como autónoma, como freelance, pero que el último gran trabajo fue en septiembre, cuando me fui a Nápoles, pero que mientras hablo con él mi blog sigue generando.

Me sigue haciendo preguntas. Me pregunta si fumo marihuana. Le digo que no, que antes fumaba, pero que hace ya meses que lo he dejado. Que desde hace meses no fumo nada. Me pregunta por qué y le digo que me dejaba en una actitud más pasiva y que además era un gasto mientras él asiente con la cabeza y me consulta cuándo fue la última vez que fumé. Yo le contesto que por ahí de marzo, no recuerdo bien y entonces me dice que va a revisar mi mochila. Una inspección de rutina para ver si llevo algo.

Así que empieza a revisar mis cosas. Coge mi riñonera, abre mi cartera, saca todas mis tarjetas, el dinero, las pastillas. Las va dejando sobre la cinta, pero primero las frota como queriendo sacar algo de ellas. Luego llega otra oficial, una mujer filipina que se calza los guantes y empieza a abrir mi mochila grande y a sacar todo e ir dejándolo sobre la cinta. De mientras el primer oficial me sigue hablando y preguntando. Me pregunta por mis planes de viaje y también sobre qué hice la última vez que estuve en California. Yo vuelvo a repetir como en el primer control que planeo ir a los Ángeles. Le cuento que la última vez estuve en Oregon, que lo puede leer en mi blog.

Me pregunta cuánto tiempo voy a estar en San Francisco y después de decirle que una semana continúa haciéndome preguntas absurdas acerca de por qué me voy a quedar una semana. Que por qué San Francisco me parece interesante y sintiéndome ya como una imbécil le empiezo a explicar que es una de las ciudades más famosas e interesantes del mundo, que está llena de arte, que en ella se han fundado algunas de las empresas más famosas, como Facebook, que hay mucho que ver y qué hacer y él sigue preguntándome qué, así que le hablo del barrio de Missions, del Peer, del Parque de Dolores, del Puente Golden Gate, de Tween Peaks mientras él continúa diciendo y preguntando cosas con igual poco sentido.

✏︎ El país donde un saco de dormir y una tienda de campaña te hacen sospechosa:


Mientras la otra oficial repara en que llevo tienda de campaña y un saco de dormir, algo que inmediatamente me hace sospechosa, así que se lo comenta al primer oficial mientras llega un tercero. El primero empieza a decirme cosas que me molestan y me parecen un abuso de poder, además de sexistas. Comentarios como «¿en esa tienda de campaña no cabemos tú y yo?», «¿en ese saco de dormir no cabemos los dos?». Yo le contesto que no y que me gusta dormir sola mientras por dentro empiezo a sentirme vulnerable y a ver como crece la frustración al ver mis cosas desparramadas, tratadas sin ningún pudor y tener que callarme.

Es entonces cuando el tercer oficial, que rápidamente descubro que es el perro de presa empieza a hablarme, esta vez en inglés. Parece que el saco de dormir y la tienda de campaña son las armas de mi crimen así que vuelve a preguntarme qué hice la última vez. Vuelvo a repetir que fui a Oregón, me pregunta que por dónde y le digo que por el norte. Me dice que si pasé por Humboldt y contesto que sí. Que si estuve en Eureka y contesto que también, que estuve visitando las secoyas gigantes que hay en la zona. Entonces sonríe con satisfacción y me pregunta si estuve trabajando en las granjas de marihuana, a lo que contesto que no. Se ríe de nuevo y me dice que no le mienta, que él no es tonto y que voy a ir a trabajar ahí, que a qué vengo sino y por qué llevo la tienda y el saco si no es para ir a trabajar.

Vuelvo a repetir de nuevo la misma cantinela, le cuento que voy a los Ángeles y luego quiero hacer un viaje de carretera. Que la última vez estuve en el norte, sí, que pasé por Humboldt donde estuve visitando las secoyas gigantes y los lagos de Shasta y las cataratas para llegar finalmente a Oregón donde estuve una temporada. Que me dedico a viajar y que puede leer sobre todo ello en mi blog, donde lo fui contando y escribiendo.

✏︎ Y donde tienen derecho hasta a cotillear en tu diario:


No importa lo que diga, parece que ya mi suerte está ya echada y empiezo a sentir que tengo ya un pie de vuelta a casa a pesar de que no he hecho nada. Él sigue repitiendo que no le mienta y que vengo a trabajar. Que el año pasado estuve trabajando. Yo ya no sé qué decirle, cómo explicarle que se equivoca, cómo hacerle cambiar de parecer. Le vuelvo a decir que lea el blog, que ahí puede ver dónde estuve, qué hice. Ya no sé cómo explicarle que me dedico a viajar, por ridículo que parezca antes sus ojos y en lo absurdo de la situación y el cansancio que me cuelga, ya no me salen ni las palabras, yo misma me siento ridícula y desesperada.

Mientras, los otros dos oficiales siguen revisando mis pertenencias. La mujer ha llegado a mi mochila pequeña y empieza a revisar mis libretas. Primero la pequeña Moleskine amarilla donde apenas hay nada, algunos dibujos, unos abstractos y otros realistas, pequeños esbozos hechos en tiempos muertos. Le enseña uno de los abstractos al primer oficial con una sonrisa en la cara mientras le dice: «Very psicodelic right?» y él asiente que sí. Mi frustración sigue creciendo.

Entonces llega a mi diario. Una moleskine negra y comenta «A black book, ohhh». Yo le contesto que eso es privado, que es mi diario, mi intimidad y que tengan un poco de respeto. El primer oficial que habla español y que me ha dicho ya que es hijo de madre guatemalteca y padre salvadoreño me responde que en América nada es privado, así que la oficial empieza a sacar todos los tickets que guardo en el bolsillo de la tapa trasera. Un ticket del funicular del lago Como, en Italia, tickets del metro de Berlín, las fotos que me saqué en el fotomatón, billetes de autobús y demás otros pequeños papeles que me gusta ir guardando en mi diario. Yo aprovecho para decirle que como ve me dedico a viajar, que este verano he estado en Francia, Alemania, Holanda e Italia y que ahora voy a hacer un nuevo viaje antes de partir rumbo a México.

Encuentra luego un par de hojas en donde tengo anotadas las preguntas que hice para las futuras entrevistas que planeo publicar en el blog, me pregunta qué son. Le digo que son entrevistas a mujeres artistas y viajeras que estoy grabando para mi blog. Me pregunta si me las hacen a mí o las hago yo. Le explico que las hago yo y que quiero empoderar a las mujeres a hacer lo que les gusta, a realizarse y viajar más. Asiente mientras sigue revisándolo todo. Llega a la lista de lecturas que tengo en las últimas páginas y empieza a enumerar los últimos libros que he leído mientras le dice al otro oficial que leo a Beauvais como si hubiese algo gracioso en ello.

Yo ya no sé si sentirme frustrada, cabreada o simplemente perpleja. Nunca me había enfrentado a una revisión así y me asombra la vulnerabilidad que me hace sentir que dos desconocidos ojeen todas mis pertenencias, hasta mi diario, el objeto más íntimo, más privado. Que lo vayan comentando como si de un chiste se tratase, con risas y sarcasmos, buscando en él lo gracioso mientras se afanan por probar mi culpabilidad.

Sigue ojeándolo aún un rato antes de seguir con el resto de mis objetos. Llega a mis máquinas de tatuar, para ella otra prueba más de que voy a trabajar. Yo le digo que las llevo para hacer unas piezas a unos amigos que me han pedido en México. Continúan así un rato más. Entonces vuelve a la carga el tercer oficial para ver cómo va la revisión y concluir después de todo lo visto que efectivamente voy a trabajar en base a lo visto y que por tanto me mandan para casa. Cuando terminan me hacen recoger mis cosas y acompañarles.

Yo le pregunto al que habla español qué que pasa, si realmente me van a mandar a casa, que por qué me han parado mientras añado que sinceramente no entiendo nada. Él me dice que me lleva una sala donde otros oficiales van a hablar conmigo. Le acompaño en la dirección contraria a la salida, pasamos por detrás de los controles y efectivamente llegamos a una sala de asientos de acero y colchón negro donde rápidamente reconozco a mucha de la gente joven que estaba en mi mismo avión. Por lo visto hemos ido todos a parar al mismo destino.


Esta historia de una deportación continúa pero es muy larga para un sólo post, así que he decidido partirla en tres partes. La semana que viene habrá más. Llega el interrogatorio grabado, la decisión de la deportación, el momento de las huellas dactilares y el resto de mis compañeros de deportación. En la tercera entrega llegará la vuelta a Europa y el resto de esta desagradable aventura, así que si no quieres perderte las siguientes entregas de esta historia de una deportación, puedes suscribirte en el cuadro de aquí abajo para enterarte en primer lugar y no perderte de nada. Eso y mucho más (porque ya estoy mirando en Skyscanner para comprar los vuelos hacia mi siguiente viaje).

Y si has llegado hasta aquí, hasta el final de esta historia de una deportación, anda, déjame unas palabritas que las agradezco un montón. Ya sabes que como siempre te espero en los comentarios y que los respondo todos. Si tú también has tenido alguna experiencia en fronteras o aduanas cuéntamelo o sino simplemente pasa a saludar.

Ala! ¡Has llegado al final de esta historia de una deportación! Anda, si has llegado hasta aquí cuéntamelo. Ya sabes que yo te espero en los comentarios si te apetece dejar unas palabritas, contar alguna experiencia que hayas tenido en fronteras o aduanas o simplemente pasar a saludar.

Un abrazo,

SI TE HA GUSTADO ¡COMPARTE!

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
¡HOLA! SOY ANDREA BERGARECHE

Desde hace más de 5 años vivo viajando y ayudando a mujeres como tú y como yo a ser más libres, fuertes e independientes.

83 comentarios en «Historia de una deportación | 1º parte»

  1. Hola, a mi me paso en la frontera de Argentina con Bolivia, una mujer de control no quería dejarme pasar porque suponía que mi intención era quedarme en este País y para nada creía que mi fin solo era visitar Buenos Aires, desafortunadamente me juzgaron por mi nacionalidad y por la facha, ya que estaba agotado de un viaje largo por tierra y sin horas de dormir, por cosas que pasan en esta vida de las cuales solo me quedan en agradecer a un ser superior, pude de alguna manera convencer a la oficial de que mi propósito solo era darme un vuelton y regresarme de nuevo a mi pais, finalmente pude ser lo bastante convicente y me dejaron pasar. Tengoe 40 años y no pierdo la esperanza de seguir viajando y aprendiendo. @descubriendo_caminos

    Responder
  2. Eyyyy ahí veo en tu foto que tomas mate? Soy argentino aunque vivo en Barcelona. Has estado por Argentina? Si aún no, ponete en contacto cuando viajes. Mi familia vive en Avellaneda (cerca de Buenos Aires Capital) y podrán darte con todo gusto mi habitación de cuando era pequeño para que uses! Ya te di seguir en Instagram. Soy nicoooarg.
    Saludos!!

    Responder
  3. Es terrible USA en ese sentido! El año pasado era la 3ra. o 4ta vez que iba (esta vez por vuelo de conexion) y cuando ya había pasado el control migratorio, me detiene una persona de seguridad y me pregunta de muy mala manera qué hacía en Estados Unidos. Le comenté que estaba de paso en un vuelo de conexión, y no quería entenderme, me preguntó 5 veces lo mismo cada vez de peor forma, haciendome sentir realmente muy mal. Hasta que al final le contesté que sólo estabamos de ruta hacia Islandia y que no nos quedaríamos en ese país y me mostró para qué lado teníamos que ir. A todo esto yo con mi marido (que no habla inglés) y mi nene de 2 años. Y ahora que me doy cuenta llevaba una carpa! para mi es eso jajajajaa

    Responder
  4. hola Andrea, que horrible experiencia espero nunca pasarla aunque una vez en NY me paso y dure como 1 hora detenido sin justificacion alguna, solo que se habian enamorado de mi (asi decimos en mi pais cuando los pacos te quieren joder), llevaba todo en regla he iba a una competencia de aguas abiertas en el rio hudson en manhattan e ba a comprar mi bici nueva, mejor dicho, a recogerla porque ya la habia cancelado con antelacion e iba a quedarme con un amigo de la infancia que vive en southampton la bahia. habia arrivado a las 2 de lamañana y afuera me esperaba un chofer de mi amigo. por lo que ellos llamaron ami amigo para verificar si era verdad lo que yo decia, en ese momento me llevaron como a una especia de corte y alli dije chupulun!!!!! me deportaron , miiiierrrr…. no puede ser, ahi fue cundo me puse bruto y empeze a decirles que no tenia intenciones de quedarme que soy aparte de atleta, ingeniero mecanico y trabajo en una corporacion petrolera que muchos de uds quisieran estar y que solo habia venido a su pais a competir y a buscar mi bici aparte de visitar a mi amigo, por ahi empezaron a bajar la guardia y a creerme, al rato de validar todo lo que les dije me dejaron ir, lo unico, que si les deje claro era que no queria quedarme en ese pais, pero tuve que arrecharme y bastante.
    Saludos Andrea y que no te quiten tu deseo de vivir y viajar nunca
    PD: a ver si cuando viaje a españaa nadar o a montar bici o a volar parapente te conozco. un beso
    Alejandro

    Responder
  5. Hola
    A mi me deportaron de Holanda, Rotterdam, y por lo que tu cuentas te trataron bien. mas o menos,pero a mi la policia de Rotterdam ,me dio un trato exquisito,despues de 12 dias encerrado me deportaron a Madrid y con 2 policias de escolta y no me dejaron recojer mis cosas, ni tomar las medicinas en ese momento habia salido del hospital por una neumonia

    Responder
  6. Estimada Andrea, lamento hayas sufrido por esos malos momentos y esa humillacion en la que solo los norteamericanos son especialistas. Los oficiales de migracion de origen asiático son los peores, y le siguen los blancos anglosajones. Lo mejor es que tienes el mundo entero por recorrer y olvidate de los gringos, a esos habria que ponerles aranceles de entrada a cada país donde fueren, y controlarlos mas cuando viajan por el mundo, pues se creen los dueños de él. Con decirte que se nombran «americanos», jajaja, los mexicanos, ecuatorianos, chilenos, uruguayos, etecetera somos los verdaderos americanos. Saludos cordiales y ven a mexico en especial a nayarit, te esperamos con los brazos y el corazon abierto ! un par de fans te esperan !

    Responder
  7. Hola Andrea! Sinceramente a medida que iba leyendo tu post mí sangre iba hirviendo más y más. Yo no sé cómo hiciste para mantener la cordura y no mandarlos a la mierda. Y lo que más bronca me dio es que les decías que tenés un blog pero ellos estaban empecinados en culparte de algo. Jamás atinaron a investigar tu blog y comprender tu forma de vida. En 2015 volviendo de Japón pasé por ese aeropuerto y todavia me acuerdo la cara del oficial de migración que no entendía porque estaba en EEUU haciendo vuelo de conexion y no viaje en forma directa de Japón hacia Argentina. No hay vuelos directos para unir esos dos países!!! Por suerte no pasó a mayores y pude continuar mí viaje pero la cara de asqueroso que me puso el oficial no me la voy a olvidar jamás. Más tarde continuo leyendo la segunda parte de esta nota. Te mando un abrazo!!!

    Responder
  8. hola Andrea! me dio gusto leer tu historia y espero que todo haya continuado bien en tu viaje. Soy Mexicano y solo he viajado a Ecuador haciendo escala en Panamá sin ningún problema el verano pasado, es posible que este verano tenga un viaje a Japón ¿has viajado a ese país?¿tienes algún consejo que me pueda ayudar a hacer el viaje más ameno?

    Responder
    • Hola Pablo,
      pues la verdad es que nunca he estado en Japón, así que no te puedo aconsejar. Todo lo que sé es que es bastante caro, así que organízate con tiempo para abaratar costos. ¡Ya me contarás cómo te ha ido a ver si me animo!

      ¡Un saludo!

      Responder
      • Hola Andre!
        Recién vuelvo a pasar por tu blog y veo esto de nuevo jajaja Si fue bastante caro pero eso no lo tomé tanto en cuenta cuando me topé con gente tan respetuosa y amable, de verdad recomiendo mucho para ir alguna vez.
        Mi viaje entero por ahí duró un mes, primero estuve de mochilero tres semanas viajando desde Tokio hasta Tokushima y ya en Tokushima estuve de voluntario para la realización del festival de baile «Awa Odori»(un festival de baile muy antiguo, grande y divertido, 100% recomendado) después regresé a México.
        Ahora estoy estudiando durante todo este semestre en Montevideo, Uruguay, por eso te vuelvo a pedir un consejo… Mi vuelo para México está programado el 31 de Diciembre y tengo pensado viajar desde el 1ro a Perú e ir regresando a Uruguay pasando por Bolivia, Chile y Argentina, ¿Crees que sea probable lograr el recorrido en ese tiempo?¿reduzco la ruta?¿Conoces lugares por acá que consideres imprescindibles? ¿Qué me recomiendas? :)
        Gracias y saludos desde Uruguay.
        Pablo

        Responder
  9. ¡Hola Andrea!
    Llevaba tiempo queriendo leer esta entrada e igual que todos… estoy alucinando.
    ¡Cuanto abuso de poder!
    Voy a seguir leyendo tus posts para saber qué pasó, pero desde este ya estoy indignada.
    Un saludo.

    Responder
    • ¡Hola bonita! Qué placer es siempre encontrarte de visita :)
      Me alegro de que hayas sacado un huequito entre tanto video para pasarte a leer la historia.
      La verdad que ha sido una gran put***, pero en fin, cosas que pasan. Ahora a seguir adelante y a ver qué plan sale.
      (Por cierto, muy guays esos nuevos logos que te gastas ;) siempre viene bien un cambio de imagen)

      Un abrazo!

      Responder
  10. Leí todo tu relato, la verdad me indignó! Cómo puede ser que juzguen por el hecho que crean lo que vas a hacer por la cara o por una sonrisa más que tu pasaporte lleno de sellos que debés tener.
    Fui dos veces a USA siendo Argentina, y con mi visa la verdad que por suerte no tuve problemas siempre fueron muy amables conmigo, quizás fue por entrar por NY o Miami.
    A una amiga le pasó algo similar a vos, pero a ella finalmente la dejaron pasar el tema que si vas solo para ellos es quedarte a trabajar, todo lo suponen! Y después ahí dentro tienen cada loco armado matando gente por doquier. Que bronca!!! Quédate tranquila seguro no te pasa nada en otros países y si no para no correr riesgos ven a recorrer mi país que aquí recibimos a todos con los brazos abierto y tienes cosas bellísimas para ver.

    Responder
    • ¡Muchas gracias por esas palabritas Natalia!
      La verdad es que se juntaron muchas cosas. Está claro que no era el mejor aeropuerto para entrar en esa época, pero en fin, solo espero que esa mancha en el pasaporte no me suponga un problema en futuros viajes que bastante ya con que me hayan frustrado lo que iba a ser un gran viaje.
      Dentro de algunos años cuando se me pase el mosqueo me tocará pedir una visa, porque en algún momento quiero seguir conociendo Estados Unidos aunque por ahora se me han quitado las ganas.

      ¡Gracias por pasarte a dejarme unas palabras! Te mando un abrazo grande :=)

      Responder
  11. Hola Andrea! Pues mira que tu historia nos ha dejado perplejos, no nos imaginamos una situación así y ahora que estamos por emprender un gran viaje con Caminito Amor como nuestra principal fuente de ingresos no tienes idea el miedo que nos ha entrado jajaja, pero bueno ni modo, el miedo hay que enfrentarlo y que sea lo que Dios quiera como siempre decimos. Al final si uno hace el bien, el bien llega a uno. Mucha fuerza chica y sobretodo que bueno que ya estés buscando y planificando tu próximo viaje.
    Un abrazo enorme desde Bolivia

    Responder
    • ¡Gracias pareja por estas palabritas!
      Al final he comprobado que cuando una puerta se abre otra se cierra y aunque realmente me frustraron lo que iba a ser un gran viaje otras cosas han llegado, así que estoy contenta. Quizás simplemente no era mi momento.

      Espero que os vaya de lujo en vuestro viaje. ¡Os mando un abrazo grande!

      Responder
  12. Andrea, que terrible situación. Gracias por escribir, aprendo leyéndote. Que emoción me da cada que tienes un nuevo plan de viaje, me gustaría ser como tu.
    Abrazo grande desde México.

    Responder
    • Ais Mariana querida, pues la verdad que siento que me he quedado sin energías después de esta experiencia. Pero seguro que antes o después llega un nuevo plan de viaje. Sólo necesito energía y tiempo para reorganizarme y pensar un plan B.
      Me alegra que te guste leerme, es un placer. Y ya sabes, querer es poder así que a animarse!
      Un besote hasta mi querido México bonita! <3

      Responder
  13. Andrea, que impotencia me genera leer estas cosas. Quería expresar mi solidaridad con vos por este hecho, sin dudas es algo que no debiera ocurrir, espero que quede en una anécdota aislada y que continue tu viaje normalmente.
    Te mando un abrazo!

    Responder
    • Alex, pues sinceramente te agradezco mucho por tus palabras y tu solidaridad. La verdad es que después de esta experiencia mi energía viajera ha quedado un poco por los uselos y mis planes de viaje totalmente desarmados, pero aquí estoy, tratando de recuperar energías y de improvisar un nuevo viaje. Os iré contando.

      ¡Gracias y un fuerte abrazo!

      Responder
  14. Sinceramente, qué asco que te traten así. Asco de sentir que invaden por completo tu intimidad y te ponen a prueba. El desespero de no saber qué está pasando y por qué. Que juzguen sin saber y que se equivoquen y no lo sepan. Ánimo linda y a por más viajes!💕

    Responder
    • Farners, bonita, gracias por pasarte a comentar y dejarme estas palabritas.
      La verdad es que es una sensación muy frustrante. rabia, tristeza, una sensación de vulnerabilidad total que nunca había sentido así antes…
      Es horrible ver la sonrisa y la satisfacción en su cara, ver como disfrutan de mandarte a casa y hacértelo pasar así de mal. Pero como dices, a por más viajes y que la energía viajera no decaiga, aunque he de reconocer que ha sido un duro golpe del que me está costando recuperar. Quiero pensar que pasará y algo vendrá.
      ¡Un abrazo grande y gracias por pasar!

      Responder
  15. Andrea:
    Hace una semana llegué Madrid,con parada antes en Miami,desde Lima. Me pasó algo loco. Ya había estado en EE.UU. estaba tranquila por ese lado,pero cuando llegó mi turno…raro. El oficial me preguntó para Qué viajaba,quién me pagaba mis cosas y ese tipo de preguntas. Me puse nerviosa,se me humedecieron los.ojos pensando que no llegaba a destino. En fin…La charla se volvió filosófica. Terminó diciéndome que no entendía Cómo los sudamericanos dejábamos todo y nos íbamos,porque ellos no lo hacían,simpre tenían algo que pagar. Me dijo que no había conocido mujeres como yo y que me admiraba. El susto me lo llevé de todos modos. Entiendo lo que pasaste y lo lamento,es horrible que invadan así tu privacidad. Me encuentro mochileando hace 5 meses! Me encantaría poder conocerte. Un gran abrazo.

    Responder
    • ¡Hola Natalia!
      Me alegra que a pesar de ese mal rato, te dejaran pasar sin problemas y todo se quedara simplemente en una anécdota. ¿Por dónde andas ahora? Si sigues por España el 12 de mayo serán las Jornadas de los Grandes Viajes en Bilbao y seguro me paso por ahí. ¡Sería una buena oportunidad para conocernos!
      ¡Te mando un abrazo y la mejor de las suertes en tu viaje!

      Responder
  16. Andrea, toda mi solidaridad ante esta situación de unos tipos enfermos. No voy a decirte nada mas ya que lo han hecho otros lectores. Me gusta mucho viajar pero ya por mi edad, 68 años, no creo, ni me interesa viajar a EEUU, a pesar de sus maravillas naturales. Mucha suerte en tu próximo viaje
    Un abrazo enorme desde Argentina
    Jorge

    Responder
  17. Hola Andrea,

    De verdad que había escuchado que en Estados Unidos los controles eran terribles. Veo que estaba equivocado, son todavía peores de lo que imaginaba. Lo siento mucho por ti, tanto sufrir, dinero gastado y al final por la imaginación de cuatro tíos no puedes entrar. Y lo peor es que esto después lo reflejarán en algún tipo de registro. A ver después cómo consigues pasar al país si deseas regresar…

    Muchos ánimos, este ha debido de ser un golpe duro. Ahora, a pensar en el siguiente viaje ;)

    Saludos!

    Responder
    • Michan, pues como bien dices ha sido un golpe duro. Tengo que reconocer que aún no me recupero del todo y mi energía viajera ha quedado un poco por los suelos… Pero en fin, me daré un tiempo y a viajar de nuevo. Como dices, ha sido el mal trato, todo el dinero gastado y toda la energía puesta en ese nuevo viaje largo frustrado, además de la marca que han dejado en mi expediente y que ahora me temo me dará problemas no sólo para volver a entrar a USA, si es que algún día tengo ganas de volver, sino también a otros países….
      En fin, a por el siguiente viaje sea dicho.
      ¡Saludos de vuelta!

      Responder
  18. Hola Andrea !!
    Tu historia me es familiar ,pero mi destino era … España .
    Llegue desde Sudamérica 13 horas y me regresaron en el siguiente vuelo .
    Motivo ?? No tener carta de invitación !! Malditos CABRITOS !!!
    Pero como soy muy cabrona !!! llegue a destino y compre billete a París y de ahí España .
    Ánimo guapa !!viajo mucho y se la discriminación en los controles de pasaporte
    P.D. mi viaje a Estados Unidos (entré por Miami qué no tienen tanta tontería )Saludo !!

    Responder
    • ¡Ais María! Qué tristeza me da leer tu comentario… Como conté en el post Ciudadanos del Mundo a una amiga mía le pasó lo mismo que a ti y tuve que ir a toda prisa a hacerle una carta de invitación para que le dejaran venir… La tuvieron 5 días obligándole a coger un avión de vuelta, pero ella se negaba, además estaba con su hijo, de 5 años. Por suerte pude mandar la carta y la dejaron pasar, pero el infierno que pasó ese ya no lo olvida…
      Me da mucha tristeza leerte, además la carta de invitación supuestamente no es obligatoria si tienes el resto de cosas en regla. Es una tristeza la aleatoriedad de las fronteras, que te juzguen por tu forma de vestir o las cosas que llevas. Me da gusto saber que no te quitaron las ganas de viajar y que volviste a intentarlo con éxito. Así ando yo ahora, planeando próximo viaje, aunque en mi caso he de decir que me han dejado la energía un poco por los suelos…

      Un abrazo!

      Responder
    • Hola Maria. Te devolvieron de estados unidos. Y como. Volviste a entrar a miami? Pues me paso lo mismo me devolvieron de Washington un viaje a visitar a la tanta familia que tengo allá y el viaje lo hacia con mi hijo para que pasara unas vacaciones allá. Pero me siento tan frustrada pues arruinaron las vacaciones mías y más la de mi hijo que viajaba super ilusionado. No sabes que dolor se siente ver a un niño llorar de impotencia pero a la vez el consolado y haciendo de psicólogo. En fin aún no me doy por vencida no por mi más bien por mi hijo que quiero que conozca toda la familia que tenemos por allá. Como hiciste para entrar porque en teoría te toman todos los datos y estas como marcada digo yo. Cuéntame.

      Responder
  19. Creo que hasta ahora te la bancaste muy bien, yo me hubiese puesto a llorar y hubiera parecido aun mas sospechosa. A mi me ha pasado lo contrario viniendo a Europa, traía un chorrl de papeles para documentar mi tratamiento psiquiátrico y el arsenal de medicamentos que necesitaba por 3 meses y no me pidieron absolutamente nada. Mientras que a otros, en Londres por ejemplo, lo echaban a un ladito, yo me puse a mirar mas o menos que pasaba y pues que al parecer por «coincidencia» todos los apartados eran latinos. Yo soy más blanca que la leche y pues no me dijeron nada. Pero me dio algo de impotencia la verdad.
    Bueno. En resumen, admiro tu actitud, muy valiente.

    Responder
    • Valentina, como decía una compañera bloggera, las fronteras a veces son una lotería. Yo había estado antes en Estados Unidos y no me habían puesto ningún problema. Me tocó un oficial que en cuanto supo que era española me dejó pasar a la primera con una gran sonrisa. Nunca se sabe la verdad, a veces hay suerte y otras no. En mi caso ahora la suerte ha sido malísima y lo peor es la mancha que me han dejado para siempre que espero no me dé muchos problemas en el futuro, todo está por ver.
      Y lo de ponerme a llorar, no creas, hubo un par de momentos en los que estuve a punto, pero sabía que de nada me servía y que sólo me iba a hacer sentir peor, así que mandé a las lágrimas ahí por donde habían venido.
      Un abrazo grande y gracias por pasar y compartir un poco de tu historia :)

      Responder
  20. Es difícil determinar si estás buscando aventuras o si aventuras buscar por ti
    En todos los casos: buena suerte
    Todos estamos contigo
    Paolo Milano

    Responder
  21. Mucho ánimo bonita. La verdad es que debe de ser una sensación grandísima de impotencia ver cómo tocan todas tus pertenencias y se mofan sin poder hacer nada. Un besazo enorme y a pensar en el próximo viaje ya.

    Responder
    • ¡David!
      Pues la verdad que sí, son muchas sensaciones juntas. Impotencia, rabia, frustración, tristeza y mucha vulnerabilidad. En fin, agua pasada. Como dices ahora lo que toca es buscar nuevas aventuras.
      ¡Un abrazote y gracias por pasarte a comentar!

      Responder
  22. Hola Andrea! Sigo tu blog desde hace tiempo y para mí eres una inspiración. Me sabe fatal lo que te ha pasado en USA, nunca he estado y, aunque me gustaría mucho viajar allí, la aduana es uno de mis miedos porque a una conocida mía también la pararon y la deportaron. A una chica igual que tú en edad y todo porque consideraron sospechoso que fuese por 3 meses a visitar a su novio californiano. Al final la deportaron y no pudo ni verle. Es un mundo de locos en que todo el mundo es sospechoso de algo, a mi también me encantaría que no hubiesen fronteras pero desgraciadamente cada vez ponen más. Vivo en UK y el Brexit es una amenaza constante que hace que te den ganas de largarte de aquí.

    Espero que no te pongan problemas en Australia y en ningún otro sitio y sigas viajando y nosotros disfrutando contigo. Te mando un abrazo enorme y mucho ánimo, seguro que lo que está por venir es bueno y positivo para ti. Besos desde Edimburgo.

    Responder
    • Pilar, gracias por pasarte a comentar. La verdad es que ha sido una experiencia muy fea que no recomiendo a nadie…
      Lo de tu amiga, pues la verdad es que en mi experiencia viajando a México decir que vas a ver a tu pareja no es buena idea, porque ya creen que te quieres quedar. Desde luego no debería de ser así y es triste que te deporten por eso, que no puedas ir tres meses a visitar a quien quieras cuando se supone que sí puedes quedarte tres meses ahí. En fin, hacen lo que les da la gana y abusan del poder que tienen, eso es lo malo de USA, en las fronteras, en política y en general. La soberbia de creerse el primer país a nivel mundial…
      Y como dices ojalá no tenga problemas a partir de ahora, la verdad es que ese miedo está… veremos que pasa, otra vez a casa de vuelta no sé si lo pidiera soportar…
      Un abrazo hasta Edimburgo y gracias por pasar! ❤️

      Responder
  23. Alucinando es poco. Leyendo tu experiencia he sentido rabia, tristeza e impotencia. Siento mucho que hayas pasado por esto Andrea, es muy injusto.

    Nunca habría imaginado que te pudieran deportar de un país después de pasar los controles de immigración y tener el sello en el pasaporte. Ni que pudieran abusar tanto de su poder.

    Quería contarte que el único país dónde tuve algún problema para entrar fue en Australia, en marzo 2015. Tenía visado electrónico de turista, iba por 12 días, tenía fondos, volaba desde Malasia y tenía billete de salida a Nueva Zelanda.

    Toda la gente de mi avión iban pasando, pero a mi me pararon, se llevaron mi pasaporte, y mientras veía mi pasaporte pasar de mano en mano, y oficiales haciendo llamadas, me hicieron muchas preguntas.

    Creo que les parecí sospechosa por viajar sólo con equipaje de mano, y no tener reserva de hotel porque iba a visitar una amiga (también española).

    Debo decir que no me trataron mal y que duró máximo media hora y al final me dejaron entrar.

    Alguien me dijo después que quizás sospecharon que quería quedarme para trabajar.

    Tu vas con working holiday visa así que supongo que no tendrás problema.

    Te deseo todo lo mejor en tus futuros viajes, un fuerte abrazo.

    Responder
    • Ais Laia, ¡no me metas más miedo en el cuerpo! Jaja. La verdad es que ahora tengo miedo de que me pongan problemas a mi entrada a Australia gracias a la fea mancha que ha quedado en mi expediente y que seguro podrán ver… la verdad cruzo los dedos para que no me pongan problemas y no tenga que enfrentarme de nuevo a horas de cuestionario… tengo la visa, así que espero que me dejen pasar. Veremos, otra vuelta a casa sería difícil de soportar…
      Un abrazo y gracias por pasarte a comentar!

      Responder
      • Ay Andrea lo siento mucho, sobretodo no quería asustarte más! Dudaba si contártelo o no, sólo quería aportar lo que según mi experiencia podía parecer sospechoso en Australia, por si te podía ayudar…
        Yo quiero creer que teniendo una Working Holiday Visa no debería haber problema.
        Mucho ánimo y un fuerte abrazo!

        Responder
  24. Hola Andrea,
    Pues sí, estas fechas y en ese aeropuerto es algo habitual, precisamente por lo que te dijeron que creían que ibas a hacer….. yo estoy ahora mismo en California, y también pasé algún momento tenso en el aeropuerto de Oakland, les costaba creer que venía a la montaña…. en fin, ánimo y a por otra!!!

    Responder
    • Marcos, tienes toda la razón. Viendo lo visto, me he dado cuenta que desde el principio fue un error la planeación del viaje. La idea era llegar a San Francisco y volar luego a México desde Los Ángeles, ahora veo que tenía que haber planeado el viaje en sentido contrario, llegar a los Ángeles e irme desde San Francisco, pues mucha gente me ha dicho lo mismo, pero lo cierto es que llevando todo en regla nunca me imaginé tener problemas…

      En fin, ahora ya poco se puede hacer, así que a por lo que venga!

      Responder
  25. Andrea, eh dejado un audio en Face, dándote el apoyo y que todo irá bien, espero lo hayas leido. Bueno…visto desde «afuera» uno siempre comienza a buscar «errores»…ojo..es mi opinión y de seguro puede que este lejos de la verdad. Primero coincido contigo que la «risa» te pasó una mala jugada. Otro cosa que yo creo es que «nunca» pero «nunca» digas que «fumaste» y menos que lo háces. Tercero ajaja (perdón) me da cosa…pero yo nunca iria a EEUU con una tienda de campaña y bolsa de dormir a no ser que seas alpinista o escaladora o algo así. A ver, convengamos que EEUU es un país complicadisimo, y tiene sus leyes y sus derechos, es su país, su territorio y pueden hacer lo que quieran, hasta incluso «leer tu diario». Por otro lado creo que la magia del camino no estuvo de tu lado, de seguro esos controles no se hacen siempre, o en todo caso los hacen otras personas mas copadas. (me pasó cruzando de Argentina a Chile, cuando cambió el personal de migraciones me sellaron y ni historia) No se, creo que ya pasó y que ahora queda disfrutar de lo que queda. Ojalá puedas entrar a Australia seria un gran logro. Yo el proximo año tengo que ir a Madrid y Barcelona, es mi primera vez y estaré super nervioso, nunca me gustaron las migraciones, las odio. Pero se que debo estar tranquilo y decirles lo que ellos quieren escuchar. Nunca me paso nada, tu sabes que centro america y sudamerica es mas flexibles en sus controles menos Panama y Costa Rica. Para pasar de Colombia a Panama (cruce por el oceano) eh tenido que falsificar vuelos y me a ido bien, y que de Panama a Costa Rica nunca me pidieron nada cuando me tenian que pedir todo (magia del camino). Quizas tengo suerte no se. Otra cosa que me acordé, y no tiene nada que ver con tu caso, pero sirve para quienes quieran hacer migraciones, es un relato de Laura Lazzarino cuando paso de Egipto a Sudan. Dijo «»chicos, cuando hagan migraciones sea donde sea, vayan presentables, recien veo a dos personas «en pata»..»descalzos» y no pudieron pasar, o sea. Entonces atento a cada frontera. Andrea se me hiso largo todo, no lo tomes a mal..no te estoy juzgando, me duele en el alma lo que te pasó y quizas alguna vez me puede pasar a mi en otro país, pero adalente, no te desanimes y a seguir buscando en Scycanner vuelos hacia otros mundos. te quiero y te sigo siempre !!!!..ojala pueda verte el proximo año…aunque de seguro estarás en Australia, lo se !!!….besotes !!!…Te quiero siempre !!!

    Responder
    • Marcelo! Pues acabo de revisar ahora el face y no encuentro tu audio por ningún lado, ni en el perfil personal ni en la fanpage, ¿a dónde me lo has mandado?

      Acerca de los errores, pues como le decía a Tane más abajo, ahora ya en casa y con la mente fría para mí también es fácil encontrarlos. Desde los errores de base, como haber volado a San Francisco con la idea de volver desde los Ángeles en lugar de haberlo hecho al revés –porque ahora sabiendo lo sabido, veo que SF no es un buen aeropuerto para tratar de entrar por estas fechas–. Desde la ropa, que aunque iba bien, iba deportiva (para poder estar cómoda en el vuelo), cuando como dice Jose más abajo, debería haber ido casi que con zapatos de taco y una capa de maquillaje en la cara. Nada de mochila backpacker claro, debía haber llevado una de ruedas. Ya con eso mu hubiese evitado pasar a interrogatorio y revisión probablemente y haber cometido el resto de «errores» de después, como algunas de las respuestas que di, las cosas que dije o las que dejé de decir.

      Pero para mí eran las 8 de la mañana sin dormir, más de 32h de viaje a mis espaldas, mucho cansancio y la presión de 3 oficiales preguntando. Además de que no me gusta mentir y tampoco lo veía necesario porque para ser sincera, iba con todo en regla y con la conciencia tranquila y no me preocupé demasiado por esos detalles, justo por eso, porque llevaba todo en regla y no me imaginaba tener problemas. En ningún momento pensé que fuera necesario llevarme un súper itinerario o ir vestida de otra forma. El resto de veces que había viajado a USA no me habían puesto ningún problema así que iba con la misma confianza y seguridad en que iba a pasar, así que no me preocupé de más. Viendo lo visto si volviera atrás vestiría de otra forma, contestaría otras cosas y trataría de dar otra impresión. Pero sinceramente y aunque quizás suene inocente creo que todos deberíamos tener el derecho de viajar sin importar cómo vayamos vestidos o qué llevemos en nuestro equipaje. Sí, lo sé, el mundo se basa y se lee en base a prejuicios, pero no debería de ser así. Yo no soy una criminal ni iba a hacer nada malo, a no ser que viajar ahora lo sea. No importa si voy vestida con mayas o con zapatos de tacos, sigo siendo la misma persona.

      (No dije que fumo, dije que fumaba en el pasado, porque la realidad es que hace tiempo que lo he dejado y en un país en el que además es legar, puede que vuelva a ser inocente, pero no me parece un problema, menos cuando no fumo ya). Pero sí, como dices todas estas cosas son «errores» que para mí ahora también son fáciles de ver y por los que yo misma me he maldecido muchas veces, todos esos «y si…» malditos. Pero como te digo iba con la confianza de pasar y no vi necesario este tipo de precauciones, porque no tenía intención de hacer nada malo ni imaginaba que algo así me pudiera pasar. Como alguna vez me han dicho será que peco de inocencia. Al menos mejor de eso que de otras cosas…

      Y sí, esta vez la magia del camino no estuvo de mi lado. Parece que estaban a full con los controles porque a toda la gente joven que iba en avión la deportaron. Éramos 14 de mi avión a los que nos mandaron para casa… parece cosa de la época y del aeropuerto… Como decía otra bloggera, la frontera de los Estados Unidos es una lotería, yo el resto de las veces no había tenido problemas y me habían dejado pasar a la primera…

      Y lo de Australia, pues hace ya algunos meses que me dieron la Work & Holiday Visa… Mi miedo ahora es que me pongan problema por esta horrible mancha que me han dejado en los Estados Unidos… Veremos qué pasa…
      Y bueno, a España vente tranquilo y después de todo esto que hemos hablado, ya sabes, bien vestido, con un montón de reservas de hostales, un itinerario bien marcado y toda la pesca. Así no deberías de tener problemas… Aunque como digo a mí me parece absurdo y denigrante que hoy en día sigamos juzgando a la gente en base a este tipo de prejuicios… Cuando los mayores narcos, van con ropa de marca y en el mejor coche del mercado…
      En fin que a mí también se me hizo largo. Es siempre un placer encontrarte por aquí Marce. Te mando un fuerte abrazo!

      Responder
  26. Que locura!

    Y todo por que el desencadenante voraz de que te entre la risa.
    El problema es que en general en el mundo no está aceptado que la gente se ria sin más, que mire a su alrededor y que sea sensible a estímulos internos y externos.
    Eso sí, llevas una muleta contigo y te aseguro que te abren todas las puertas del aeropuerto y te hacen la ola para salir, uber incluido.

    Vivimos en una sociedad muy compleja, y tu que has viajado mucho lo puedes saber. Me parece una desfachatez ese abuso de poder. Les das un uniforme y se creen los dioses del universo, pero no son más que impúdicas hormigas ansiosas de una nueva historia con la que regodearse antes de zamparse el ultimo bollo antes de ir a dormir.

    Yo tuve una experiencia en el 2012 aunque no tan abusiva. Me detuvieron 5 horas en una sala porque alguien me había robado la cartera con la documentación. Menos mal que sigo los consejos de mi madre (dinero en varios sitios…bla bla) y tb tenía en un sitio aparte la carterita del metro con el carnet de metro bilbao y la osakidetza. Su problema para dejarme salir del aeropuerto de Stansted era que nada de lo que llevaba encima decía que era española. Pero si soy vasca la ostia! Tu sabes donde esta Bilbao? (metro Bilbao, Osakidtza, basqu language, from the basque country…? ETA? Me moría de la risa y la ansiedad y no paraban de decir que me iban a deportar.
    Yo seguí insistiendo hablando con mi pobre inglés y jurando en castellano, convenciendo que miraran donde fuera, que iba yo misma al avión a rebuscar mi cartera, (que no me fiaba del personal del aeropuerto y que yo sabía donde había estado sentada). Muchas horas de espera entre comprobación y comprobación, llamadas..etc. Por supuesto me tomaron las huellas dactilares, me registraron, me interrogaron. El caso es que después de todo en algún punto entre mi persistencia y mis lloriqueos y mis estrategias para convencerles empezaron a ser más amables y tratarme con más amor. Creo que además les di una pena suma cuando me dejaron llamar a mis padres y escucharon la bronca internacional que me estaba echando mi señora madre y se apiadaron de mi. En fin. Esa fue su definitiva prueba de que yo era inocente de…»cosas» y esa fue mi salida de aquella sala 6 horas después

    jarl

    No sé si me aceptas esta apreciación, pero…creo que por tu carácter abierto has soltado demasiado, has contado demasiado. Personalmente les abría dicho que eres artista. A ellos no les interesa saber de donde obtienes los ingresos, si pintas, escribes haces tatus o bailas envuelta en papelfilm…lo mismo que tu no les preguntas que hacen con la droga que se encuentran, si se la meten o la venden. Creo que a veces menos es más, y esta vez parece que con decir más solo has puesto más carne en el asador. Malditos depredadores…

    Debería ser lícito denunciarles por todo el dinero, viajes, hostales y tiempo que te han hecho perder. Personalmente, yo, despatriaba a USA del planeta tierra.

    En fin, me alegra que después de todo sigas con la firmeza de seguir viajando, recorriendo mundo y compartiendo tus aventuras.

    PD: Justo ayer estaba comentando con unos amigos las pocas ganas que tenía de viajar a Estados Unidos. Aunque durante muchos años fue mi destino más soñados. Pero desde los 14 años, cuanto más conozco de la gente de ese lugar, más me da para atrás. LLámame ciega.

    Un abrazotee

    Responder
    • Tane! Voy a empezar con el final de tu comentario, que coincide con el de Marcelo. Como bien dices menos es más y mirando ahora para atrás, sé que hubo cosas que no tenía que haber soltado, otras que podría haber expresado mejor y algunas que no dije que me podían haber beneficiado. Es fácil pensarlo ahora, en frío y tras la situación. Pero claro, para mí eran las 8 de la mañana en España, no había dormido nada en el avión (según yo para así acoplarme al horario). Llevaba ya 32 horas de viaje, había dormido las últimas en un banco de un aeropuerto y me había «duchado» en un baño. Digamos que no llegué en mis mejores condiciones, ni físicas ni mentales. Iba con ropa deportiva, bien vestida, pero deportiva, para estar cómoda en el avión. Y sí, sé que podría haberme vestido de otra forma, tratar de dar otra impresión (ojo que no iba mal tampoco). Que la risa me la tenía que haber guardado y que mucho de lo que dije también, pero claro, tienes 3 oficiales delante de ti preguntándote una y otra vez, tratándote de hacer caer, preguntándote lo mismo sin cesar. Aquí he contado algunas de las preguntas, pero es que fue un largo rato y hay algunas que ni recuerdo ya. Es un juego psicológico. Hay que ser muy fría para no cagarla.
      Acerca de decir que soy artista, sinceramente creo que eso sí que hubiese sido meter la pata. Blogger suena peculiar, pero artista… suena a hambre y a precariedad. Creo que es la peor profesión que puedes decir en una aduana, así que aunque sí que les dije que había estudiado arte, preferí decirles que me dedicaba a viajar, que suena atípico, pero desde mi punto de vista, creo que es hoy más fácil de entender que se puede vivir de un blog que del arte. Ahí sí que se hubiesen reído de mí, viendo lo visto (como de hecho se rieron de mis dibujos…). Porque te preguntan todo, cómo obtienes tus ingresos, último trabajo, como funcionan esas fuentes de ingresos… Si les hubiese dicho artista, eso sí que hubiese sido la Marimorena y a ver cómo sales de esa… Tú no puedes preguntarles, pero ellos te preguntan lo que les da la gana…
      Acerca del segundo párrafo, siempre lo he creído y mi padre siempre lo ha dicho. Le das un uniforme a alguien y se transforma…
      Acerca de tu experiencia en 2012 pues que put***. Menos mal que luego se ablandaron. A nosotros al final de la experiencia también nos trataron mejor. Creo que después de convivir más de veintipico horas con nosotros vieron que éramos unos chicos jóvenes bien majos y pasaron de ser perros de presa a darnos un trato al menos un poco más humano, pero vamos, parece que les dan de comer aparte. No sé cuál sea la formación que hagan, pero creo que la clase de como ser unos cabrones va incluida en la lista lectiva…

      En fin que ya he despotricado bastante jajaja. Y sí, USA tiene paisajes muy bonitos, pero su cutura es realmente nefasta…

      Gracias por pasarte a dejar estas palabritas :)
      Un abrazote!

      Responder
      • Yo no se mucho de Migracion, pero si se que te puedes negar a contestar a sus preguntas y pedir un Abogado Oh! Ellos te lo proportionan. El puede contactar a tu Embajada y hacer valer tus derechos, un proceso un tanto tedioso.

        Responder
        • Julieta! Pues a primera vista lo que dices tiene mucho sentido pero pues, primero, yo no tenía ningún problema en contestar sus preguntas porque tenía todo en regla y no me parecía que fuera a haber problema, yo quería ir a viajar y conocer y por eso no tuve problema en contestar. Segundo, una vez que ya estábamos oficialmente deportados y ya incomunicados, uno de los chicos que estaba junto a mí les preguntó si no teníamos derecho a un abogado, a lo que los oficiales contestaron que no. De hecho contestaron muy desagradablemente que como deportados no teníamos derecho a nada y que podían tenernos 24h incomunicados en las que, como dijo, no teníamos derecho a nada. Al final fueron más horas las que estuvimos incomunicados y eso, ni una llamada pudimos hacer, ni avisar a la familia ni nada… Como he dicho, abusan del poder y te dejan en una situación de total vulnerabilidad…

          Responder
  27. Bueno, ya se lo que haré cuando viaje a los USA: vestido de traje, equipaje minimalista (con la intención de comprar lo que necesite allí mismo). mi diario subido cifrado a internet, una Biblia mormona en la mano y un buen chute de botox en la cara.
    Hemos llegado al tiempo que predijo Orwell en su famoso libro, y a partir de ahora la única libertad posible de disfrutar será la interior.
    Ánimo Andrea, quizás sería bueno que hicieras unos cuantos viajes a países no paranoicos ni ezquizofrénicos para intentar diluir esa mancha.
    Repito, ANIMO

    Responder
    • Jose! Pues yo lo de la Biblia mormona no lo veo, el resto estupendo, así pasas seguro seguro. Aunque con el traje igual te dicen que vas a hacer negocios y si vas con el ESTA o Visa de turista, también te pueden poner problemas… jajaja.

      Y sí, como dices hemos llegado al tiempo que predijo Orwell y además cada vez va a peor, cada día nos creemos más libres, pero en muchos sentidos es sólo una falacia, un espejismo… Sé libre para consumir y obedecer. Esa es la libertad de hoy.
      Y la mancha… La que me han puesto en el expediente me parece que es ya para siempre. El mal cuerpo sí, ese espero que se vaya diluyendo y que los nuevos viajes me ayuden a cambiar de aires!
      Un abrazote y gracias por pasarte y por tomarte el tiempo de comentar! :)

      Responder
    • Ja ja ja La biblia Mormona te habre las puertas, porque te las habre especialmente si vienes a Utah durante las conferencias. Habra que aprender algo de la religion.

      Responder
  28. Realmente tu historia me dejó una mezcla de sensaciones horrible. Si hubiera estado en tu lugar seguro que me largaba a llorar de la frustración. Todavía no pude viajar afuera de Argentina, pero una conocida mía hace poco viajó a Estados Unidos con la ESTA y me contó que tenía miedo de que la deportaran apenas llegara al aeropuerto, que por suerte no sucedió.
    Espero que puedas conseguir viajar a México y continuar con la ruta que tienes planeada.

    Responder
    • Laura! La verdad que yo aguanté el tipo, las únicas lágrimas fueron ya de vuelta, en Islandia después del cálido recibimiento de todas mis lectoras y lectores. De todas las muestras de apoyo y los mensajes de ánimo, que me emocionaron e hicieron que me rompiera por unos segundos. Pero la verdad que un par de las chicas sí que se rompieron mientras estábamos en aquella odiosa sala y aún en la vuelta a Islandia. La presión psicológica es muy grande y esa sensación de vulnerabilidad… La verdad es que sí que dan ganas de olvidarse de todo y largarse a llorar…

      La verdad es que como decía otra compañera bloggera la frontera de los Estados Unidos es una lotería. Yo estuve el año pasado con una amiga y ni me preguntaron nada, nos dejaron pasar con una sonrisa a la primera y en cambio este año pues ya ves… El problema es que me quedo sin Esta de por vida, ahora ya sólo puedo optar a Visa y nada me garantiza que aunque me la den me vayan a dejar pasar, aunque la verdad, se me han quitado las ganas de intentarlo de nuevo, al menos por un rato…
      Y lo de México, pues no sé, quizás me vaya directa a Australia. La verdad ahora mismo estoy un poco desorientada viendo qué hacer…

      Un abrazo y gracias por tus palabras!

      Responder
  29. No te puedes ni imaginar la rabia que me dio al leer este post, una vergüenza que en pleno siglo XXI se sigan permitiendo estas acciones escudadas en «seguridad». La verdad que es una total vulneración de los derechos humano, pero bueno… todos son experiencias en esta vida. Si no, no estaríamos leyendo tus bonitas palabras hoy.

    Mucho ánimo en tu próximo viaje, un abrazu desde Llanes ;).

    Responder
    • Paulo, la verdad que sí. Imagina la rabia que sentía yo por dentro, sobre todo la frustración, la impotencia interna… Es increíble como se aprovechan de su poder y abusan de él…

      En fin, como dices todo son experiencias. Esperemos que lleguen otras mejores.
      Un abrazo hasta mi querido pueblo Llanisco! ;)

      Responder
  30. Que impotencia, la verdad es que entre historias como esta y otras que circulan por ahí de amigos o desconocidos, no dan ganas de ir por allí. Una pena.

    Animo! Y muy buena lectura, gracias por compartir tu experiencia.

    Responder
    • Angel! Pero que ilustraciones más guapas son esas que te gastas! Acabo de entrar a ver tu trabajo y lo he flipado!! Me meteré a cotillear con más intensidad!!
      Y lo de que no dan ganas, la verdad es que es una pena, porque a nivel de paisajes hay sitios muy bellos, pero la verdad que la cultura estadounidense, toda la pereza…

      Un abrazo y gracias por pasar y comentar! ;)

      Responder
  31. Mientras leía tu post, mi sangre ha alcanzado el punto de ebullición. ¿¿Cómo narices una tienda de campaña y un saco de dormir te hacen llegar a la conclusión de que vas a trabajar en campos de maría?? ¿¿¡¡Hola!!??

    Es uno de mis mayores miedos, tengo muchas ganas de emprender mi viaje y querer entrar en estados unidos me da respeto por no decir hasta miedo, por cualquier cosa te tratan como a un criminal, te señalan con el dedo y como hagas algo raro aun te pegan un tiro entre ojo y ojo. Sinceramente están como una puta cabra.

    Entendería que te hicieran el interrogatorio que te han hecho porque te faltaba algún documento o te pillaran alguna mierda en una mochila pero ¿¿por esto?? El mundo esta completamente loco.

    Espero y deseo que no tengas problemas de ahora en adelante al querer cruzar una frontera debido a esta mancha asquerosa que te han puesto made in USA….

    En fin…

    Tengo muchísimas ganas de leer la 2 y la 3 parte de tu «aventura» y aun más de ver donde será tu nueva destinación Andrea!

    Un fuerte abrazo y muchos ánimos para tu nueva aventura 😄

    Responder
    • Didac! Pues imagínate, si tu sangre ha alcanzado el punto de ebullición leyendo como estaba la mía en ese momento…
      Lo peor para mí no es el momento de la tienda de campaña, sino la sonrisa del principio. Que una sonrisa de más hacia alguien que tiene un poco de pintas sea la que te haga sospechosa y te haga pasar a revisión. Estoy convencida de que todo fue a partir de ese momento. Que a partir de esa sonrisa me relacionaron con él y por tanto me hicieron pasar a revisión, a todo el calvario que vino después…
      Y luego la tienda de campaña, el diario y que se rían de tu intimidad y todo lo que aún me queda por contar, el mal trato y las malas condiciones, las horas de espera, la imposibilidad de comunicarte con nadie o preguntar por tus derechos, porque en Usa no tienes derechos, así lo comprobé y así es…
      En fin, no hay que temer, sino ir aún más preparado. Se ve que lo de improvisar y llevar un plan de viaje abierto no les vale.
      Y sí, como dices están locos. Usa es un país hermoso a nivel de paisaje pero su cultura y su forma de entender el mundo por lo general es enfermiza. La apología de la violencia, la cultura del fast food, su prepotencia. Es difícil de creer hasta que lo ves, pero realmente es como se pinta en las películas.
      Mi miedo ahora es como bien dices los futuros problemas que pueda tener, por ejemplo en mi próximo viaje a Australia debido a esa fea mancha que me han dejado. Ando viendo para duplicar el pasaporte pero sé que da lo mismo porque hoy en día está todo informatizado.
      En fin, cosas que pasan. Veremos las repercusiones que tendrá en el futuro.
      En fin, un abrazo y gracias por pasar a dejar estas palabritas!!

      Responder
  32. Hola Andrea,

    De verdad que lo lamento mucho lo que te paso, mas la forma en que te trataron, quiere decir que ya no puedes reirte de nada porque ahora eres sospechosa.

    Las cosas pasan por algo y hay mejores paises a visitar, si no te quieren ahi, al lugares mas bonitos. Hay que ver todo esto como una experiencia.

    Espero tus nuevos viajes sean con una mejor experiencia.

    Responder
    • Hola Diana,
      gracias por estas palabritas. Ojalá tengas razón y todo esto haya pasado por algo. La verdad es que es una faena, porque ya no sólo es el viaje a California, sino el resto de viaje que tenía planeado. El vuelo a México y a Argentina que ya he perdido y todos los planes que tenía por delante… Además del mal trato que te dan…
      En fin espero que como dices algo mejor esté por llegar. Yo ya estoy planeando nuevo viaje, así que veremos qué es lo que esta nueva aventura me depara…

      Un abrazo y ya tienes una nueva seguidora en tu fanpage ;)

      Responder
  33. Andrea me parece todo como un programa de televisión de lo drástico que pueden ser y de lo incrédulos que parecen mostrarse los oficiales al no creer que se pueda vivir de un blog. Quizá eso fue uno de los datos que los hizo dudar.
    Yo me enteré hasta recibir el correo. Creo que al final lo has tomado por las buenas y como un aprendizaje, puesto que ya estas buscando viajar de nuevo. Y creo que esto realmente te ayudará a crecer, sin duda aprendiste mucho en sutuación y ese conocimiento te enriquece como persona y como bloggera pues es una experiencia mas para contar y que todo ese conocimiento no los trasmites a nosotros tus lectores y nos haces poder aprender mas de ti. Se que fue una situación muy frustrante y horrible que no esperas que te suceda pero creo que hablo por todos tus lectores que realmente este tipo de vivencias son las que nos hacen crecer y nos gusta leer. Aclaro que no es lectura por morbo, sino porque son vivencias reales donde te das cuenta que no siempre es color de rosa como aveces vemos a otros vlogs de viajes. Sino que hace que tus contenidos sean mas reales.
    Un saludo y Dios te diga bendiciendo mucho Andrea salidos desde México!

    Responder
    • Felipe!
      Pues la verdad es que es una experiencia que no le deseo a nadie. Yo misma a ratos me siento muy frustrada y desearía volver atrás, no haberme reído de aquel chico, haber llevado un plan de viaje más organizado (porque sí, soy de las viajeras a las que les gusta improvisar y ver donde la ruta te va llevando, pero parece que en USA sino tienes un súper itinerario mega organizado con todo reservado, ya eres sospechosa).
      A ratos quisiera volver atrás y hacerlo mejor, no haber pasado por esta experiencia que además de espantosa, me ha dejado marcada para siempre. Ahora ya no es sólo lo que pasé, sino el miedo a tener problemas en las próximas fronteras que vaya a pasar cuando vean en mi expediente que he sido deportada nada más y nada menos que de los Estados Unidos, las preguntas que voy a tener que contestar y los sucesivos malos ratos que probablemente tendré que pasar y que me devolverán a ese momento.
      Y sí, viajar de nuevo. Qué si no. Quedarme aquí quieta y parada después de este viaje frustrado sólo me hace sentir peor. Necesito volver a salir a la ruta y seguir viajando, seguir creyendo y confiando en este mundo a pesar de sus fronteras. Y sí, es una experiencia para contar, pero de verdad desearía no tenerla. Y no, claro, no todo es color de rosa. Viajar tiene muchas cosas maravillosas pero como todo en la vida, también tiene otras que no lo son tanto… Siempre hay un lado bueno y un lado malo del que creo que también se debe hablar…

      Muchas gracias por pasarte y comentar. Se agradece mucho el apoyo después de una situación como ésta. Lo dicho, a por nuevos viajes y nuevas experiencias!
      Un abrazo grandote Felipe!

      Responder
      • No. Tú no tienes la culpa de nada. Ni de reírte ni de ir con un viaje abierto a decisiones de última hora. Faltaría más. Eres víctima, no culpable de nada.

        Responder
        • Pues sí Muga, claro, pero como dicen también más arriba, parece que los errores son muchos. Reírme, no viajar con un itinerario más organizado, no ir «mejor» vestida», haber llevado tienda y saco, hacer dibujos «psicodélicos»…
          En fin, esos detalles absurdos por los que nadie debería de juzgarte pero que como bien sabemos, por desgracia son los que marcan nuestra suerte en esta sociedad enferma…
          Uno debería de poder pasar una frontera mientras tenga todo en regla vestido como quiera y con el itinerario que le venga en gana, pero la realidad es que las fronteras funcionan en base a otras reglas… Por mucho que me pese y como bien lo he comprobado…

          Responder
          • la proxima aprende la cultura de cada pais antesde irte.En USA somos mas cara cuajada y ultimamente seesta enfocando en todo que sea pintoresco. Ponte serie y pisa con seguridad saca pecho mira de frente. mira a los ojos a cualquiera en la aduana. Esos son asi algo mas mientras un estado es mas calido son mas susceptiles de saltarse las reglas y tratarte mal. California y la mayoria de todo el sur de USA tienen ese tipo de trato. Los NY son menos burocraticos y los estados alrededor es mas hay investigaciones socialogicas que puede que respeten tu forma de ser o vestir. suerte . no te sigo y talvez se pierda en el tiempo estas letras . chau

  34. ¡Hola Andrea! Bueno, bueno, bueno.. Por dónde empezar a comentar la primera parte de tu deportación.. Creo que lo que más me ha impactado es el hecho de que tengan derecho a revisar tus cosas e interrogarte DESPUÉS de haber pasado el control de aduana y haber sido aceptada oficialmente en los USA. No sé si eso se hace en otros países o si es legal en todo el mundo, pero me parece raro.

    Y luego ya, me parece horrible que te trataran así, exponiéndote, acorralándote, acusándote de algo que tú estás negando claramente… Desgraciadamente, en algunos países se hacen cosas así, como en Israel -salir (y no entrar) de Israel, o entrar allí desde Jordania, puede ser parecido: pueden pedirte que les enseñes tus emails, tus conversaciones de Whatsapp, las fotos de tu móvil, tu Facebook, pueden acusarte de ir allí a hacer Workaway…

    La verdad es que no me imaginaba que tu deportación hubiera transcurrido así, para nada. Pensé que habrías tenido algún problema en el control de aduana (no imaginaba de qué tipo, de papeleo, no sé), no después. En fin, ¡ya tengo ganas de leer los siguientes posts! Y eso, yo creo que cuando un viaje se frustra, luego viene una opción mejor -no sé si es un poco jipilongo eso de «todo pasa por un motivo», pero bueno, ¡esperemos que sí! ¡Un abrazo!

    Responder
    • Isabel!! Pues que decirte, la verdad es que fue una experiencia muy desagradable y a pesar de estar ya en casa planeando un nuevo viaje aún me queda cierto mal cuerpo… Aquí ando, duplicando el pasaporte, porque además me temo que tendré problemas en las siguientes fronteras cuando les salga que he sido deportada y no tengo ninguna gana de volver a pasar un mal rato similar… Pero en fin, veremos qué pasa.
      Y lo del Después, la verdad que yo ya me sentía dentro. Feliz de haber pasado y es terrible que por una sonrisa de más haya tenido que pasar por eso. Como si por ser agradable o estar contenta ya te vuelves sospechosa. Así funcionan.
      No he estado nunca en Israel, pero sí que me han llegado historias similares en las que como dicen, te revisan todo. La verdad es que una se siente muy vulnerable en situaciones así, cuando se expone tu vida, tu persona y tu intimidad. Es denigrante.
      Y sí, la frase es un poco jipilonga, pero yo también espero que sea verdad y quiero creer que después de esta mala experiencia, algo bueno ha de llegar…
      Un abrazo grande y gracias por pasar y comentar!

      Responder
  35. Andrea, leer tu texto es leer mi peor pesadilla. Qué situación más horrible. Me alegra leer que ya estás bien, planeando un nuevo viaje. Un abrazo enorme y gracias por compartir tus aventuras con nosotros <3

    Responder
    • Isidora, la verdad es que sí que fue una pesadilla… Como contaré en el siguiente post, de hecho al despertarme la primera noche en aquella sala pensé por un momento que todo había sido un mal sueño, pero no…
      En fin, ahora toca planear nuevo viaje y ojalá no tenga problemas en las siguientes fronteras debido al mensajito de deportación que ahora ya ha quedado en mi pasaporte para siempre…
      Un abrazo y gracias por pasarte y por dejar estas palabritas! <3

      Responder
  36. Que horrible Andrea! me entristece saber aue tuviste que vivir una situación semejante!. Ese país es el último que visitaría y solo lo haría si me invitaran. Una pena lo que te han hecho y por los visto es verdad, allí nada es privado. Tanta democracia ahoga. Te mando un fuerte abrazo colega! la vida sigue!

    Responder
    • Alejo!!
      La verdad es que, y perdona la expresión, fue una experiencia de mierda. Lo único bueno fue la gente que conocí y que hizo más ameno el mal trago. Se te queda una sensación mala en el cuerpo y aunque ya hace más de una semana que estoy en casa, aún no me repongo del todo. No sólo el viaje frustrado, sino el trato que te dan y la pegatina con la que te dejan de por vida. Ahora ya soy deportada con lo que eso implica. Sólo espero no tener problemas al entrar a Australia, porque esto es como una lacra que me ha quedado, además de todo el dinero perdido, el viaje frustrado y el mal trato.
      Y no, nada es privado, es deplorable ver como te revisan y leen todo riéndose de ti. ¡No se lo deseo a nadie!
      Y sí, la vida sigue, veremos a dónde me lleva el próximo viaje que ya estoy planeando. Gracias por pasar y por estas palabritas.
      Un abrazo!

      Responder
      • El año pasado casi viví algo así en Londres, por eso comprendo un poco como te sentiste. Aún así no me trataron tal mal como a tí en esa aduana (de hecho pude ingresar) Pero te juro que al leer tus líneas reviví esa sensación de impotencia extrema. Te mando un fuerte abrazo!

        Responder
        • Alejo!
          La verdad es que es eso lo que uno siente, impotencia y vulnerabilidad… Una pena que tuvieras que pasar por eso en Londres. Está feo el trato que recibimos en ocasiones solo por el derecho de viajar en las fronteras. El mundo debería ir hacia un lugar más abierto y en lugar de eso las fronteras de este mundo enfermo cada vez se endurecen más… Ahí es cuando te planteas lo que estamos haciendo y hacia donde vamos como sociedad.
          Por suerte aún queda gente buena dispuesta a echar una mano y poner un poco de empatía para comprender y aceptar al otro.
          Un abrazo!

          Responder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

1D48BF9C-93A6-4885-B83D-91436ACD602A.png

¡Hola! Soy Andrea

Y en este rinconcito online vas a encontrar la mejor info para viajar y vivir con libertad. ¿Quieres saber más?

CONTENIDOS:

¿Te veo dentro?

Aprende a viajar barato con los mejores consejos y contenidos para viajar.

Y no, no soy spam. Prometido ;)

Responsable: Andrea Bergareche. Finalidad: mandarte emails llenos de amor, regalos y promociones comerciales. La legitimación es gracias a tu consentimiento. Destinatarios: tus datos están alojados en mi plataforma de email marketing Sendinblue y en la Agencia Española de Protección de Datos. Puedes ejercer tus derechos de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos en [email protected] Más información en la Política de Privacidad.