10 viajeros te cuentan cómo se celebra la Navidad en el extranjero

¡Hola Nómada! Ya casi hemos llegado a la Navidad y puede que, este año, estés en casa y en familia o puede que estés fuera, de viaje en el extranjero y aún no tengas claro cómo te vas a sentir o qué hacer en esta fecha tan especial. Por eso, he decidido traerte a 10 viajeros y bloggers para que te cuenten cómo se celebra la Navidad en el extranjero o, al menos, cómo la han vivido ellos.

Así que si te vas de viaje y te toca pasar la Navidad en el extranjero y te estás preguntando cómo se celebra la Navidad en el extranjero no te pierdas sus experiencias y algunos consejos que he decidido darte para que no te entre la nostalgia y aunque distinta, esta Navidad en el extranjero también sea muy especial. Vamos a ello.

10 VIAJEROS TE CUENTAN CÓMO SE CELEBRA LA NAVIDAD EN EL EXTRANJERO


Vivir la Navidad en el extranjero puede ser una experiencia muy distinta a la que estás acostumbrada. Ya de por sí vas a estar lejos de tu familia y amigos y, además, puede que las costumbres sean muy distintas o que, la Navidad, ni siquiera se celebre.

Por eso te traigo a estos 10 viajeros para que te cuenten cómo se celebra la Navidad en el extranjero o cómo la han vivido ellos en los distintos sitios en donde les ha tocado pasarla.

✏︎ Pablo e Itziar, de UnGranViaje.org:


No nos gusta la Navidad, especialmente, el consumismo y esa constante necesidad en ese periodo de ser feliz y esa obligación social de ver a todo el mundo. Y tampoco el frío que hace en Madrid. Así que Itziar y yo nos fuimos a pasar diciembre y enero a Indonesia, el país con mayor población musulmana del planeta, pensando que nos escaparíamos, pero no…

Resulta que en ese país hay muchas islas predominantemente cristianas, como Sulawesi, en la que decidimos pasar el periodo navideño sin saberlo. Y claro, fueron dos semanas rodeados del hilo musical constante de canciones navideñas, decoraciones típicas, ofertas navideñas por todos lados y, sobre todo, misas a todas horas, radiadas por los altavoces de las iglesias. Y petardos, muchos petardos. A los más pequeños les encantaba hacer ruido.

cómo se celebra la Navidad en el extranjero Gran Viaje

Con todo, era una celebración que no tenía nada que ver con la española: todo era mucho más humilde, sencillo y nada del consumismo que invade las calles del “primer mundo” en esas fechas tan señaladas… Nos encantó esa experiencia y sin duda repetiremos lo de pasar las navidades fuera. Hay tantos momentos del año para pasarlos en familia, disfrutando de buena comida, que la navidad no deja de resultar una excusa más para encontrarse como otra cualquiera.

✏︎ Laura Otero de Laura no está:


Las fiestas suelen tener siempre esa pizca de melancolía, especialmente cuando las paso alejada de mi familia. Por eso, me alegró muchísimo cuando mi madre me confirmó su visita a Europa para pasar navidad en Niza juntas.

Nunca había pasado navidad lejos de mi hogar y me imaginé que en Francia no podía ser tan distinto. Descubrí que sí, que era muy diferente la manera de celebrar y el significado que tiene la navidad allá, al menos en Niza.

como se celebra la Navidad en el extranjero Niza

En Argentina, se cena en familia y hasta las 12 que se brinda uno no se mueve de la mesa, en cambio, en Niza, cenamos en un restaurante y la gente a las 22:30 ya se retiraba del lugar, no había ambiente de alegría. Decidimos irnos antes porque nos imaginamos que en la playa, quizás, habría más gente.

Para nuestra sorpresa, las calles estaban desiertas, la mayoría de la gente se había desvanecido de la ciudad. Decidimos irnos al hotel y, para cuando se hicieron las 12, estábamos en pijama brindando con agua mineral.

Me sorprendió como en un país que siempre intuí culturalmente cerca el ritual de la navidad fuese tan distinto. Sentí mucha nostalgia y demasiadas ganas de estar en Buenos Aires, con el resto de mis afectos. Sin embargo, aproveché ese momento para agradecer, no solo porque estaba haciendo lo que más amo hacer, sino porque tenía la fortuna de estar acompañada de mi mamá.

✏︎ Paula de Vieja que viaja:


Natillas, buñuelos, cumbias, bailes, familia, fuegos pirotécnicos, tamales, regalos y muuuucha comida: ¡Así es la Navidad en Colombia! Muy diferente a la de Estados Unidos y los mercados navideños de Europa. Digamos que es una Navidad muy cálida… y como es tan especial, creo que se convierte en la época del año en que sí sentimos el peso de la nostalgia.

Por eso, mi ritual para sobrellevarla fuera es buscar compatriotas y amigos de otras nacionalidades que estén dispuestos a festejar por todo lo alto, con fiesta, baile, trago, y muchas risas. 

Recuerdo uno de mis mejores 31 de diciembre, hace ya varios años en Francia. Reservé ese día para una fiesta colombiana y a los que me habían invitado a otros sitios, me los llevé para allá. 

Sin exagerar, estaba tan llena que para caminar por los pasillos había que ir de lado. Estuvimos bailando y enseñando a los demás cómo hacerlo, y cuando llegaron las doce, aparte de los respectivos brindis, besos y abrazos, salimos a correr con maletas alrededor de la manzana.

Hacerlo en los primeros momentos del Año Nuevo trae suerte y muchos viajes, aunque más que creer en esta superstición, lo mejor es ver la cara de quienes ven a unos locos corriendo con sus mochilas al hombro, a esa hora y ese día, estando fuera de Colombia.

✏︎ Caro y Machi de Periodistas viajeros:


Nuestra primera navidad en viaje significó la primera vez de muchos acontecimientos que nos marcarían en nuestra vida. Nuestra primera vez en Asia, primera vez como esposos, primera vez lejos de la familia, primera vez en que nos pusimos a pensar seriamente en darle un nuevo rumbo a nuestra vida.

Ese 24 de diciembre de 2011 Bangkok hervía en el clima, en sus calles decoradas de rojo, en los Papás Noel vestidos para el polo en el calor del trópico; en la idiosincrasia tailandesa de sumarse a cualquier fiesta “turística”, por más que allí todo el mundo sea budista.

La navidad se vive en dos capítulos por lo menos en Argentina, el primero es la Noche Buena, en donde la familia se reúne alrededor del vitel toné, el pionono con atún y si la economía del año anduvo bien (y alguien puso casa con fondo), lechón o carne a la parrilla. En la KhaoSan toca una banda de música, gente de todo el mundo hace rato que empezó a festejar y la música de los bares y los gritos de los vendedores hacen que nos refugiemos en la Rambuttri. Allí el pad thai es nuestra ensalada rusa y un lujo de daiquiri y gin tonic por champagne para el brindis.

Andamos desfasados con los horarios, a nosotros se nos acerca la medianoche mientras que en Argentina languidece la tarde con preparativos y compras de último momento. Luchamos con el wifi, también con el skype para saludar a los que encontremos, se hace difícil. Todavía no son tiempos de whatsapp, chips, smartphones y toda la tecnología que tenemos ahora.

A las doce brindamos pensando en todos, abrazándolos a la distancia, acompañados del mundo entero que también alza sus copas. Nuestro segundo capítulo, el de la Navidad lo viviremos en el norte, en Sukhothai, allí sí que nadie conoce esta festividad.

✏︎ Flor Zaccagnino de Viaje y Descubra:


Mi primeras fiestas fuera de casa fueron cuando tenía 20 años y estaba realizando el Work and Travel en Estados Unidos, trabajando en Walt Disney World, Florida.

La navidad, especialmente, siempre fue muy importante para mi familia y para mí, estar lejos de ellos, era una sensación muy extraña. En casa acostumbramos el 24 a cenar todos juntos, compartir la mesa con lindas charlas y cuando llega la medianoche acercarnos al árbol de navidad y comenzamos a repartir los regalos. Pero ese año la navidad en Estados Unidos fue muy diferente. 

Por empezar, me tocó trabajar el turno tarde y salí a la 1 de la mañana. Cenamos cada cual por su lado, según los «schedules» de trabajo pero una vez que cerramos la tienda del hotel nos fuimos todos juntos para la terraza. A la medianoche en Magic Kingdom se encendió el cielo con fuegos artificiales que hasta hacían el countdown de los segundos.

Fue súper especial. No pude (ni quise) evitar derramar algunas lágrimas y pensar en mi familia. En el abrazo que les estaría dando. En este momento se me acercó Jenni, una señora de unos cuarenta años, puertorriqueña, a quien adoraba y con quien compartí grandes turnos de trabajo. Me abrazó fuerte, como demostrándome que no estaba sola y que allí también tenía con quien festejar.

Fue una navidad diferente y la re disfruté. Luego nos juntamos todos los argentinos a celebrar. Lo más «extraño» fue llegar a casa, con mis room mates de estados unidos y ver que estaba todo normal. Para ellos el 25 es el día importante y el 24 a la noche no hacen demasiado.

Y como broche de oro, nos ganamos dos ingresos para ir al festival más importante del parque: Very Merry Christmas Party. Fuimos con una de mis mejores amigas. El desfile de carrozas fue el más grande que he vivido y todas las calles de Magic Kingdom estaban decoradísimas para la ocasión, con villancicos en cada altoparlante. Me sentí una niña otra vez. Una gran experiencia. Una navidad por demás diferente.

✏︎ Miguel Palau de Friki por viajar:


22 años y era mi primera experiencia viviendo en el extranjero, en concreto en Reino Unido. Ahí pasé varios meses de mi vida, aprendiendo inglés, y sobre todo, de la cultura y gentes de ese frío país que siempre recordaré.

Aquella Navidad, la primera, la pasé fuera de casa. En concreto en la «Host Family» donde vivía, acompañado de mi madre adoptiva, su hijo, y mi compañero de piso, un suizo de 17 años con el que hice una gran amistad y aún perdura. Esa noche nos vestimos para la ocasión, y para cenar… ¡Pedimos pizza! Además, acompañamos la cena con unas copitas de vino rosado, y junto con una charla precisamente sobre antiguas navidades disfrutamos de una velada cuanto menos diferente.

Pero ahí no acababa la noche, Luke, que así se llamaba mi compañero de piso, y varios amigos de la academia de inglés donde iba, habíamos quedado a las 00:00 para disfrutar de la noche de Bournemouth, hacer «botellón» en el piso de uno de los españoles que vivía en la ciudad y luego salir a bailar un rato. Todo fue a pedir de boca, mucha diversión, amigos y muchas anécdotas que contamos esa noche que nunca se olvidará, por ser la primera fuera de casa. Eso sí, siempre echando de menos a mis padres y amigos de toda la vida, con los que siempre había celebrado esa noche de Navidad tan especial.

✏︎ Mar de Coleccionando Imanes:


No me gustan las Navidades. Cuando era pequeña sí, me encantaban las luces, los regalos, pasar los días en familia… pero desde hace unos años me molesta no poder usar mis días de vacaciones navideñas (impuestas por la empresa) en un viaje.

Fue hace unos años ya, 3 o 4. Mi padre es defensor a ultranza de pasar las navidades en familia. Llevaba tiempo arrugando el hocico cuando le planteaba irnos unos días al extranjero, viajar, aprovechar los días. Una mañana de septiembre, ojeando vuelos al azar (porque es algo que hacemos todos, ¿no?), lo vi. Un vuelo a Bruselas para navidades. Pasaríamos la Navidad en casa pero la Nochevieja fuera. Mi primera Nochevieja fuera.

cómo se celebra la Navidad en el extranjero Nochevieja

Sabía que no iba a ser fácil la tarea de convencerles, así que googleé imágenes navideñas belgas, y preparé una presentación en PowerPoint. Me presenté en su casa y…. lo conseguí. Les convencí. Nos íbamos los cuatro a pasar fuera las Navidades.

Para mí, y a pesar del frío, fueron unos días de ensueño: mercadillos de navidad, norias, pistas de patinaje sobre hielo, decoración navideña, nieve en Brujas… La nochevieja fue bastante rara. En España lo celebramos comiendo 12 uvas al ritmo de las 12 campanadas de medianoche. Nos llevamos unos botecitos que ya venden en España, y sintonizamos el canal internacional, como si estuviéramos en casa. Pero realmente no era nuestra casa.

Eché de menos no poder llamar por teléfono a abuelos, tios y primos para felicitarles el año… pero en su lugar nos acercamos a la Grand Place de Bruselas a ver el ambiente, que, no voy a negarlo, fue bastante decepcionante. Pero tampoco hay que engañarse: yo fui a Bélgica para viajar, para conocerla. Para aprovechar cada día de vacaciones descubriendo un lugar nuevo. Desde entonces, el resto de Navidades las hemos pasado en casa… hasta este año. En dos semanas, me vuelvo a marchar. Os felicitaré a todos desde un país que me tiene loca. 

✏︎ Nico y Lechu del blog De viaje al mundo:


Vivir viajando y salir de casa sin fecha de vuelta es una de las mejores elecciones que hemos tomado en la vida. Pero como en toda elección, siempre hay una parte no tan linda.

Si tuviéramos que elegir ese momento o situación que no nos gusta de vivir viajando sin dudas sería extrañar a familia y amigos. En cada reunión familiar, cada cumpleaños, cada acontecimiento importante nos trasladaríamos, al menos por unas horas, para compartirlos con ellos. Pero bueno, cuando uno elige, siempre se resigna algo. Desde que comenzamos a vivir viajando en enero de 2015, volvimos una vez por año de visita.

Nuestra idea de vivir así es justamente para darnos la libertad de elegir, de decidir qué queremos hacer y en qué momento. Entre esas decisiones, el volver de visita a nuestras familias, lo consideramos algo importante.

Pero la Navidad pasada nos tocó pasarla lejos de casa. Estábamos en Brasil, en un lugar hermoso y en el cual deseábamos estar. Pero bueno, las fiestas son algo especial. No teníamos casi amigos donde estábamos y no se festejaba de una manera diferente. Así que decidimos tomarlo como un día más, tratando de no pensar mucho para no ponernos mal. Cenamos igual que cualquier otro día y nos fuimos a dormir no muy tarde.

Igualmente extrañamos más que comúnmente y nos quedamos con muchísimas ganas de compartir ese momento en familia. Este año decidimos volver para las fiestas.

✏︎ Juan Manuel Lere de Rumbeando por ahí:


¡Me gusta pasar las fiestas, Navidad o año nuevo en viaje de ser posible! Tal vez porque me considero agnóstico o ateo, nunca me queda muy claro que soy, pero sí sé que no creo en celebraciones religiosas. Me sumo a las mesas navideñas cuando me invitan y celebro la alegría del otro. Eso me gusta. No reniego de Dios, la virgen o la fiesta en sí, me sumo, aprendo y comparto con el otro.

No tengo familia (es una forma de decir), será por eso que me fui acostumbrando a que una Navidad la paso acá, otra allá y, ¡si estoy en viaje lo paso mejor!

La última navidad y su Noche Buena que pasé en viaje fue la del 2015. Estaba viajando por Sudamérica y en esos días por Cusco la capital Inca en Perú. Esa vez sí, sentí algo de nostalgia o un no sé qué… ¡Pero lo atribuyo a que ese viaje de seis meses que estaba protagonizando era muy especial para mí!

Por suerte no estuve solo. Otra vez, como con tantas personas durante ese viaje me encontré, me desvirtualicé con una amiga venezolana con la que éramos amigos desde hacía tiempo por Facebook y obviamente nunca nos habíamos visto así que ¡tuve un buen regalo de navidad! Para mí no hay mejor cosa que conocer personas, compartir experiencias y todo lo que trae un encuentro.
Por eso siempre digo que “nunca he estado más acompañado en mi vida que viajando solo

✏︎ Isabel de Guía para mochileros:


Luego de 5 años de viaje, solo 3 los he pasado lejos de mi familia. Debo confesar en un principio que lo más importante para mí, en la Navidad, es la comida. 

En mi casa se hace un pernil al horno, ensaladas de muchos colores, un postre de tres leches y un flan. Aunque lo que no puede faltar son los buñuelos colombianos (masa de harina frita) y la natilla (dulce de leche). No son mi predilección, pero “¡ay! donde falten!” La comida de Navidad suele tomar todo el día de cocina con mamá. Luego empacar los regalos con papel seda en forma de dulcecitos y llenar las tarjetas de Navidad. 

La Navidad lejos de la familia es nostálgica pero emocionante. ¡cómo me gustaría probar todas las comidas navideñas del mundo! Las relaciones con los otros viajeros se vuelven mucho más cercanas, todos estamos lejos de la casa y cada uno piensa cómo celebrar, qué plato preparar. Pocas veces suelen haber regalos. 

Mi primera Navidad lejos de casa fue en Mollendo Camaná, una playa de Perú, fuimos desde Arequipa con dos argentinos y dos francesas. (En ese tiempo yo viajaba en pareja). Había que preparar la comida en horno. Así que tuvimos que pasar por cada casa, hasta que una mujer accedió a prestarnos su horno, preparamos unas papas con queso, romero y crema de leche. Y el resto de la noche lo pasamos en la playa enfrente de una fogata. 

La siguiente navidad fue en Capurganá, Colombia, fuimos a un restaurante a comer cazuela de mariscos. La tercera fue en Guatemala. Ya viajaba sola, pero había muchos viajeros, estaba en un hotel de familia, preparamos unos tamales típicos de navidad con la familia del hotel, mi función fue lavar las hojas de plátano, unos argentinos hicieron pizza. 

Esta Navidad estaré en Francia haciendo un voluntariado con discapacitados. 

✏︎ Andrea (yo misma) de Lápiz Nómada:


Lo cierto es que he pasado bastantes Navidades fuera de casa, algunas en familia y otras sola o con amigos que he ido haciendo en mis viajes. Aunque la Nochebuena y el día de Navidad son días obligados para estar en familia, algún año, cuando yo era más pequeña nos fuimos toda la familia a pasar la Navidad de crucero, a la República Dominicana o hasta a México, y eso que soy de familia grande, 24 de un lado y 20 y muchos del otro. Así que aquello era toda una aventura.

Recuerdo uno de los años cuando en España eran ya las 12 de Nochevieja y nosotros brindamos en mitad del mar cuando en República Dominicana era sólo por la tarde. Y la decoración de renos y Papa Noeles en mitad de la playa, totalmente fuera de contexto.

¡La cena de Navidad en la playa!

La verdad que eso de pasar la Navidad al sol y al calor, aunque sigue siendo algo que me parece extraño, me encanta. Por eso, cuando viví en México, me fui dos años seguidos a pasar la Navidad en la playa. El primero con amigos y el segundo, en solitario. Comerte una pasta con mariscos y celebrar la Navidad en bikini y bañándote en el mar para mí no tiene precio, aunque de vez en cuando te entre la nostalgia.

Y si te entra, por aquí te dejo algunos consejos para evitarla o, al menos, combatirla un poquito y no extrañar tanto a la familia deseando estar en casa cuando estás en el extranjero.

5 consejos para pasar la Navidad en el extranjero:


Si este año te toca pasar la Navidad en el extranjero, aquí van algunos consejos. No te pierdas el artículo de Hector Llanos en Verne, el País, en donde me entrevistó sobre mis Navidades fuera y te da algunos consejos más para pasar una Navidad en el extranjero de éxito.

1. Adáptate al lugar y la cultura en donde estás. La Navidad va a seguir ahí y vas a tener otros años para disfrutarla, en cambio, puede que la experiencia que estás viviendo, no tenga repetición, así que aprovecha y déjate llevar por lo que el lugar te ofrece. Puede que al final, esta Navidad, aunque distinta a lo que acostumbras, sea una de esas experiencias que recordarás toda la vida.

2. Estáte abierta y con actitud positiva. Ya sabemos que Navidad es una fecha marcada en el calendario, pero porque un año hagas algo distinto, no te vas a morir. Así que ante todo actitud positiva y a disfrutar lo que sea que vayas a hacer ese día, como si no haces nada especial. Lo importante es estar abierto a los planes que puedan surgir.

3. ¡Existe el skipe! Hoy en día con las nuevas tecnologías no hay nada que te impida estar un rato en la cena con tu familia aunque estés al otro lado del planeta. No podrás comerte el jamón, pero si morirte de envidia mientras los demás se lo comen. Hasta puedes quitarte la morriña de los villancicos cantando en el skipe y así si desafinas siempre puedes decir que es por la mala señal.

4. Aprovecha para hacer algo diferente. Unas Navidades en la playa, un concierto multitudinario o una cena con los amigos o con una familia ajena puede ser una forma fantástica de celebrarlo. Así aprenderás que hay otras formas de vivir la Navidad y tendrás buenas anécdotas que contarle a tu familia la próxima Nochebuena.

5. Hazte tu propia Navidad. ¿Que no encuentras plan? Pues háztelo tú misma. Siempre puedes organizar una cena, una fiesta o lo que te apetezca. Ya sea en la casa en donde estás, en un hostal o hasta saliendo afuera. La cosa es hacer de ese día algo especial a tu manera. Seguro que hay alguien más que no tiene plan y que está encantado de sumarse a tu idea. Así que ya sabes, ponte a cocinar o sal afuera, compra confettis o gorritos de fiesta y a celebrar. Y regálate algo, ¡que te lo mereces!

✏︎ Ahora es tu turno:


Espero que te hayan gustado las experiencias que te han contado estos 8 viajeros sobre cómo se celebra la Navidad en el extranjero. Espero que te sirvan también mis consejos para saber cómo pasar una buena Navidad en el extranjero y que no te corroa la nostalgia.

Ahora es tu turno. Cuéntame si tú también has pasado alguna Navidad en el extranjero y cómo la has vivido. Qué cosas has hecho para que esa Navidad fuera especial, cómo te sentiste o qué consejos darías para quien también vaya a pasar la Navidad en el extranjero. ¡Ya sabes que te espero en los comentarios encantada de leerte!! Y si conoces a alguien que vaya a pasar la Navidad en el extranjero y este post le pueda servir, pues compárteselo!!

Un abrazo,

SI TE HA GUSTADO ¡COMPARTE!

¡HOLA! SOY ANDREA BERGARECHE

Desde hace más de 5 años vivo viajando y ayudando a mujeres como tú y como yo a ser más libres, fuertes e independientes.

10 comentarios en «10 viajeros te cuentan cómo se celebra la Navidad en el extranjero»

  1. Gracias Andre por la invitación!!! Muy lindas todas las aventuras navideñas! Un abrazo desde los pirineos franceses conociendo la nieve! Donde la navidad la pase con dos discapacitados y un amigo doblados de la risa en medio de un restaurante de gente seria!!

    Responder
    • ¡Gracias a ti por participar Isabel!! Me alegro de que hayas pasado unas Navidades de 10 y eso del restaurante de gente seria y morirse de la risa me suena, yo he empezado el año en Lanzarote y lo hemos hecho justo así, muriéndonos de la risa en cada sitio que íbamos! ;)
      ¡Un abrazote y feliz año!

      Responder

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